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Holy Scriptures - Inspired Version
Parte 38
25 He aquí que era honorable entre los treinta, pero no llegó hasta los tres primeros; y David lo puso sobre su guardia.
26 Y los valientes de los ejércitos fueron Asael hermano de Joab, Elhanán hijo de Dodo de Beth-lehem;
27 Sammoth el Harorita, Helez el Pelonita,
28 Ira hijo de Iques, tecoíta, Abi-ezer, antotita,
29 Sibbecai el husatita, Ilai el ahohita,
30 Maharai, Netofatita, Heled hijo de Baana, Netofatita,
31 Itai hijo de Ribai, de Gabaa, de los hijos de Benjamín, Benaía Piratonita
32 Hurai de los arroyos de Gaas, Abiel el Arbatita,
33 Azmavet baharumeo, Eliaba saalbonita,
34 Los hijos de Hashem Gizonita, Jonatán hijo de Sage Hararita,
35 Ajiam hijo de Sacar hararita, Elifal hijo de Ur
36 Hepher el Mequeratita, Ahías el Pelonita,
37 Hezro carmelita, Naarai hijo de Esbai,
38 Joel hermano de Natán, Mibhar hijo de Haggeri,
39 Zelec ammonita, Naharai berotita, escudero de Joab hijo de Sarvia
40 Ira la Itrita, Gareb la Itrita,
41 Urías el heteo, Zabad hijo de Ahlai
42 Adina hijo de Siza rubenita, capitán de los rubenitas, y treinta con él,
43 Hanán hijo de Maaca, y Josafat mitnita
44 Uzía asteratita, Sama y Jehiel hijos de Hotan aroerita
45 Jediael hijo de Simri, y Joha su hermano, el tizita,
46 Eliel Mahavite, Jeribai, Josaya, hijos de Elnaam, e Ítma moabita
47 Eliel, Obed, y Jasiel el Mesobaíta.
Los ejércitos de David.
1 Estos fueron los que vinieron a David en Siclag, estando él aún cerca de Saúl hijo de Cis. Y ellos fueron entre los valientes, que ayudaron a la guerra
2 Estaban armados con arcos, y podían usar tanto la mano derecha como la izquierda para lanzar piedras y
lanzando flechas desde un arco, incluso
de los hermanos de Saúl en Benjamín.
3 El jefe era Ahiezer, y Joás, hijos de Semaa Gabaatita; Jeziel y Pelet, hijos de Azmavet; Beraca, y Jehú, Antotitas.
4 Y Ismael Gabaonita, varón fuerte entre los treinta y los treinta; y Jeremías, Jahaziel, Johanán, y Josabad Gederatita,
5 Eluzai, Jerimot, Bealías, Semarías y Sefatías, el jarofaíta
6 Elcana, Jesías, Azarael, Joezer, Jasobem, los coritas
7 Joela y Zebadías, hijos de Jeroham de Gedor
8 Y de los gaditas se apartaron á David en la fortaleza del desierto, y hombres de guerra aptos para la batalla, que podían usar escudo y escudo, cuyos rostros eran como rostros de leones, y eran tan ligeros como las corzones sobre los montes;
9 Ezer el primero, Abdías el segundo, Eliab el tercero,
10 Mishmannah el cuarto, Jeremías el quinto,
11 Attai el sexto, Eliel el séptimo,
12 Johanan el octavo, Elzabad el noveno,
13 Jeremías el décimo, Machbanai el undécimo.
14 Estos fueron de los hijos de Gad, capitanes del ejército; uno de los más pequeños era de cien, y el mayor de mil.
15 Estos fueron los que pasaron el Jordán en el mes primero, cuando había desbordado todas sus riberas; y echaron fuera a todos los valles, tanto hacia el oriente como hacia el occidente.
16 Y vinieron de los hijos de Benjamín y de Judá á la fortaleza á David.
17 Y saliendo David á recibirlos, les respondió, y díjoles: Si venís á mí en paz para ayudarme, mi corazón os será ligado: mas si venís á entregarme á mis enemigos, no habiendo pecado en mis manos, el Dios de nuestros padres mira en él, y lo reprende.
18 Entonces el espíritu vino sobre Amasai, que era jefe de los capitanes, y dijo: Tuyo somos, David, y de tu lado, hijo de Isaí: paz, paz sea contigo, y paz sea con tus ayudadores; porque tu Dios te ayuda. Entonces David los recibió, y los hizo capitanes de la compañía.
19 Y cayeron algunos de Manasés á David, cuando vino con los Filisteos á la batalla contra Saúl; mas no les ayudaron; porque los príncipes de los Filisteos, siguiendo consejo, le enviaron, diciendo: Caerá á Saúl su señor, en peligro de nuestras cabezas.
20 Cuando él iba a Siclag, cayó a él de Manasés, Adna, y
Jozabad, Jediael, y Miguel,
Jozabad, Eliú,
Zilthai, capitanes de los miles
que eran de Manasés.
21 Y ayudaron á David contra la compañía de los desfiladores, porque todos eran valientes, y capitanes en el ejército.
22 Porque en aquel tiempo de día en día venía David para ayudarle, hasta que era una gran hueste, como la hueste de Dios.
23 Y estos son los números de las compañías que estaban listas para la guerra, y vinieron á David en Hebrón, para volverle el reino de Saúl, conforme á la palabra de Jehová.
24 Los hijos de Judá que llevaban escudo y lanza eran seis mil ochocientos, listos para la guerra.
25 De los hijos de Simeón, hombres valientes para la guerra, siete mil cien.
26 De los hijos de Leví, cuatro mil seiscientos.
27 Joiada era jefe de los aaronitas, y con él tres mil setecientos
28 Y Sadoc, joven valiente, y de la casa de su padre veintidós capitanes.
29 Y de los hijos de Benjamín, parentela de Saúl, tres mil; porque hasta ahora la mayor parte de ellos había guardado la guarda de la casa de Saúl.
30 De los hijos de Efraín, veinte mil ochocientos hombres valientes, famosos por todas las casas de sus padres.
31 De la media tribu de Manasés, dieciocho mil, que fueron expresados por nombre, para venir y hacer rey a David.
32 Y de los hijos de Isacar, que eran hombres entendidos de los tiempos, para saber lo que Israel debía hacer; sus cabezas eran doscientos; y todos sus hermanos estaban por orden de ellos.
33 De Zabulón, los que salían a la batalla, expertos en guerra, con todos los instrumentos de guerra, cincuenta mil, que podían mantener el rango: no eran de doble corazón.
34 Y de Nephtalí mil capitanes, y con ellos treinta y siete mil escudos y lanzas.
35 Y de los danitas expertos en guerra veintiocho mil seiscientos.
36 Y de Aser, los que salieron a la batalla, expertos en guerra, cuarenta mil.
37 Y al otro lado del Jordán, de los rubenitas, de los gaditas, y de la media tribu de Manasés, con todo instrumento de guerra para la batalla, ciento veinte mil.
38 Todos estos hombres de guerra, que podían mantener rango, vinieron con un perfecto
CAPÍTULO 13
corazón a Hebrón, para hacer David
rey sobre todo Israel, y todo lo demás
también de Israel eran de un corazón para
Haz rey a David.
39 Y estuvieron allí con David tres días comiendo y bebiendo, porque sus hermanos les habían preparado.
40 Y los que estaban cerca de ellos, hasta Isacar, Zabulón y Neftalí, trajeron pan sobre asnos, y sobre camellos, y sobre mulos, y sobre bueyes, y sobre carne, y harina, tortas de higos, y sarmientos de pasas, y vino, y aceite, y bueyes, y ovejas en abundancia; porque había gozo en Israel.
Uzza golpeó, el arca dejó en el
Casa de Obed-edom.
1 Y David consultó con los capitanes de millares y de cientos, y con cada jefe.
2 Y dijo David á toda la congregación de Israel: Si os parece bien, y que sea de Jehová nuestro Dios, enviemos á nuestros hermanos por todas partes, los que quedan en toda la tierra de Israel, y con ellos también á los sacerdotes y Levitas que están en sus ciudades y ejidos, para que se reúnan á nosotros;
3 Y devolvamos el arca de nuestro Dios, porque no la consultamos en los días de Saúl.
4 Y toda la congregación dijo que así lo harían; porque esto era justo a los ojos de todo el pueblo.
5 Y juntó David á todo Israel, desde Sihor de Egipto hasta la entrada de Hemat, para traer el arca de Dios de Quiriath-jearim.
6 Y subió David, y todo Israel, á Baala, es decir, á Quiriath-jearim, que era de Judá, para traer de allí el arca de Jehová Dios, que habita entre los querubines, cuyo nombre es invocado.
7 Y llevaron el arca de Dios en un carro nuevo de la casa de Abinadab; y Uza y Ahio sacaron el carro.
8 Y David y todo Israel tocaban delante de Dios con todas sus fuerzas, y con cantos, y con arpas, y con salterios, y con panderos, y con címbalos, y con trompetas.
9 Y cuando llegaron a la era de Quidón, Uza extendió su mano para sostener el arca, porque los bueyes tropezaban.
10 Y el furor de Jehová se encendió contra Uzza, é hiriólo, porque había puesto su mano en el arca: y murió allí delante de Dios.
11 Y David se enojó, porque Jehová había hecho brecha en Uza; por lo cual aquel lugar se llama Pérez-uzza hasta hoy.
CAPÍTULO 14
12 Y David tuvo temor de Dios aquel día, diciendo: ¿Cómo haré que me vuelva el arca de Dios?
13 Y no trajo David el arca para sí á la ciudad de David, sino que la llevó á casa de Obed-edom Getheo.
14 Y el arca de Dios permaneció con la familia de Obed-edom en su casa tres meses. Y Jehová bendijo la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía.
La bondad de Hiram, la felicidad de David.
1 Y envió Hiram rey de Tiro mensajeros á David, y madera de cedro, y albañiles y carpinteros, para edificarle casa.
2 Y entendió David que Jehová le había confirmado por rey sobre Israel, porque su reino había sido enaltecido á causa de su pueblo Israel.
3 Y tomó David más mujeres en Jerusalem; y engendró David más hijos é hijas.
4 Estos son los nombres de sus hijos que tuvo en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán y Salomón
5 Ibhar, Elisúa, Elpalet
6 Noga, Nefag, Jafia,
7 Y Elisama, y Beeliada, y Elifalet.
8 Y oyendo los Filisteos que David era ungido rey sobre todo Israel, subieron todos los Filisteos á buscar á David. Y oyéndolo David, salió contra ellos.
9 Y vinieron los Filisteos, y extendieronse en el valle de Refaim.
10 Entonces David consultó a Dios, diciendo: ¿Subiré contra los filisteos? ¿y los entregarás en mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, porque yo los entregaré en tu mano.
11 Y subieron á Baal-perazim, y allí los hirió David. Y David dijo: Dios ha entrado á mis enemigos por mi mano, como la quebradura de aguas; por eso llamaron el nombre de aquel lugar Baal-perazim.
12 Y dejando allí sus dioses, David dio mandamiento, y fueron quemados al fuego.
13 Y los filisteos se extendieron otra vez por el valle.
14 Por eso David volvió a consultar a Dios, y Dios le dijo: --No subas tras ellos. Apártate de ellos y ven a ellos delante de los madroños
15 Y cuando oyeres el sonido de ir por las copas de los madroños, saldrás a la batalla; porque Dios ha salido delante de ti para herir el ejército de los Filisteos.
16 David hizo, pues, como Dios le mandó, y ellos hirieron
CAPÍTULO 15
el ejército de los filisteos de
Gabeon incluso a Gazer.
17 Y la fama de David se extendió por todas las tierras; y Jehová trajo el temor de él sobre todas las naciones.
David trae el arca de Obed-edom con gran alegría.
1 Y David le hizo casas en la ciudad de David, y preparó un lugar para el arca de Dios, y le asentó una tienda.
2 Entonces David dijo: --Nadie debe llevar el arca de Dios sino los levitas, porque el Señor ha escogido a ellos para que lleven el arca de Dios y le sirvan para siempre
3 Y juntó David á todo Israel en Jerusalem, para que llevase el arca de Jehová á su lugar, que él le había preparado.
4 David reunió a los hijos de Aarón y a los levitas
5 De los hijos de Coat, Uriel el principal, y sus hermanos ciento veinte;
6 De los hijos de Merari, Asaías el principal, y sus hermanos, doscientos veinte;
7 De los hijos de Gersón, Joel el principal, y sus hermanos ciento treinta;
8 De los hijos de Elizafán: Semaías el principal, y sus hermanos doscientos
9 De los hijos de Hebrón: Eliel el principal, y sus hermanos, ochenta;
10 De los hijos de Uziel: Aminadab el principal, y sus hermanos ciento doce.
11 Entonces David llamó a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, y a los levitas, a Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel y Aminadab
12 Y díjoles: Vosotros sois los príncipes de las familias de los Levitas; santificaos vosotros, y vuestros hermanos, para que llevéis el arca de Jehová Dios de Israel al lugar que yo le he preparado.
13 Porque por cuanto no lo hicisteis al principio, Jehová nuestro Dios nos hizo quebrantamiento, porque no le buscábamos conforme al orden debido.
14 Así los sacerdotes y los levitas se santificaron para traer el arca del Señor Dios de Israel.
15 Y los hijos de los Levitas llevaban el arca de Dios sobre sus hombros, con las varas sobre ella, como Moisés había mandado conforme á la palabra de Jehová.
16 Y habló David á los principales de los Levitas, para que nombraran á sus hermanos cantores con instrumentos de música, salterios, y arpas, y címbalos, que sonaban, alzando la voz con gozo.
17 Los levitas pusieron a Hemán hijo de Joel, y de sus hermanos, Asaf hijo de Berequías, y de los hijos de Merari, sus hermanos, Ethan hijo de Cusaías
CAPÍTULO 16
18 Y con ellos sus hermanos de segundo grado, Zacarías, Ben, Jaaziel, Semiramot, Jehiel, Unni, Eliab, Benaías, Maasías, Matithías, Elifeleh, Micneías, Obed-edom y Jeiel, los porteros.
19 Los cantores, Hemán, Asaf y Ethan, fueron puestos para tocar con címbalos de bronce
20 Zacarías, Aziel, Semiramot, Jehiel, Unni, Eliab, Maasías y Benaías, con salterios en Alamot
21 Matías, Elifele, Micneías, Obed-edom, Jeiel y Azazías, con arpas en el Seminit, para que sean excelentes.
22 Y Quenanías, jefe de los Levitas, era para cantar; él instruía acerca del canto, porque era hábil.
23 Berequías y Elcana eran porteros del arca.
24 Y Sebanías, y Josafat, y Natanael, y Amasai, y Zacarías, y Benaía, y Eliezer, sacerdotes, tocaron las trompetas delante del arca de Dios; y Obed-edom y Jehias eran porteros del arca.
25 Y David, y los ancianos de Israel, y los capitanes de millares, fueron á sacar el arca del pacto de Jehová de la casa de Obed-edom con gozo,
26 Y aconteció que cuando Dios ayudó a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehovah, ofrecieron siete becerros y siete carneros
27 Y David estaba vestido de un manto de lino fino, y todos los Levitas que llevaban el arca, y los cantores, y Quenanías, el maestro del cántico con los cantores; y David también tenía sobre sí un efod de lino.
28 Así todo Israel hizo subir el arca del pacto de Jehovah con júbilo, sonido de corneta, trompetas y címbalos, y alborotó con salterios y arpas.
29 Y aconteció que cuando el arca del pacto de Jehová vino á la ciudad de David, Michâl hija de Saúl, mirando por la ventana, vio al rey David que bailaba y jugaba; y ella lo menospreció en su corazón.
El sacrificio de David en el festival
El salmo de la
acción de gracias - Él nombra
ministros, porteros, sacerdotes, y
músicos.
1 Y trajeron el arca de Dios, y la pusieron en medio de la tienda que David había tendido para ella; y ofrecieron holocaustos y pacíficos delante de Dios.
2 Y cuando David hubo acabado de ofrecer los holocaustos
y las ofrendas de paz, bendijo
el pueblo en el nombre del Señor.
3 Y hizo á cada uno de Israel, hombre y mujer, una hogaza de pan, y un buen pedazo de carne, y un banquillo de vino.
4 Y puso algunos de los Levitas para que ministrasen delante del arca de Jehová, y para que registraran, y para que alabaran y alabaran á Jehová Dios de Israel.
5 Asaf el principal, y junto a él Zacarías, Jeiel, Semiramot, Jehiel, Matithías, Eliab, Benaías y Obed-edom; y Jeiel con salterios y arpas; pero Asaf hizo sonido con címbalos
6 Benaías y los sacerdotes Jahaziel con trompetas continuamente delante del arca del pacto de Dios.
7 Aquel día David entregó primero este salmo para dar gracias al Señor en manos de Asaf y de sus hermanos.
8 Alabad a Jehovah, invocad su nombre y haced notoria entre el pueblo sus obras
9 Cantad a él, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas.
10 Gloria en su santo nombre: Alégrate el corazón de los que buscan a Jehová.
11 Buscad al Señor y su fuerza, buscad su rostro continuamente.
12 Acuérdate de sus maravillas que ha hecho, de sus maravillas y de los juicios de su boca
13 Descendencia de Israel su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.
14 Él es Jehovah nuestro Dios; sus juicios están en toda la tierra
15 Recordad siempre su pacto, la palabra que mandó a mil generaciones;
16 Del pacto que hizo con Abraham, y de su juramento á Isaac;
17 Y lo confirmó á Jacob por ley, y á Israel por pacto perpetuo,
18 Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán, la suerte de tu heredad.
19 Cuando erais pocos, unos pocos, y extraños en ella.
20 Y cuando se fueron de nación en nación, y de un reino a otro pueblo,
21 No permitió que nadie les hiciera mal; Y por ellos reprendió a los reyes
22 Diciendo: No toques a mi ungido, y no hagas mal a mis profetas.
23 Cantad al Señor toda la tierra; manifestad de día en día su salvación.
24 Declarad su gloria entre las naciones; sus maravillas entre todas las naciones.
25 Porque grande es Jehová, y grandemente digno de alabanza: Y él será temido sobre todos los dioses.
26 Porque todos los dioses del pueblo son ídolos; mas Jehová hizo los cielos.
27 Gloria y honor están en su presencia; fuerza y alegría están en su lugar.
28 Dad a Jehová, vosotros los linajes del pueblo, dad a Jehová gloria y fortaleza.
29 Da a Jehová la gloria debida a su nombre; trae ofrenda, y ven delante de él; adora á Jehová en la hermosura de la santidad.
30 Temed delante de él toda la tierra; el mundo también será estable, para que no se mueva.
31 Alégrense los cielos, y alégrense la tierra; Y digan los hombres entre las naciones: Jehová reina.
32 Ruge el mar y su plenitud; alégrense los campos y todo lo que en ellos hay.
33 Entonces los árboles de la madera cantarán delante de Jehová, porque él viene á juzgar la tierra.
34 Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque su misericordia es eterna.
35 Y decís: Sálvanos, oh Dios de nuestra salvación, y reúnenos, y líbranos de las naciones, para que demos gracias á tu santo nombre, y nos glorifiquemos en tu alabanza.
36 Bendito sea el Señor Dios de Israel por los siglos de los siglos. Y todo el pueblo dijo: Amén, y alabado sea el Señor.
37 Y dejó allí delante del arca del pacto de Jehová Asaf y de sus hermanos, para ministrar delante del arca continuamente, como la obra de cada día requería;
38 Y Obed-edom con sus hermanos sesenta y ocho; Obed-edom también hijo de Jedutún y de Hosa, porteros;
39 Y Sadoc sacerdote, y sus hermanos los sacerdotes, delante del tabernáculo de Jehová, en el alto que estaba en Gabaón;
40 Ofrecer holocaustos a Jehová sobre el altar del holocausto continuamente mañana y tarde, y hacer conforme a todo lo que está escrito en la ley de Jehová, que él mandó a Israel;
41 Y con ellos Hemán y Jedutún, y los demás escogidos, que fueron expresados por el nombre, para dar gracias al Señor, porque su misericordia es eterna;
42 Y con ellos Hemán y Jedutún con trompetas y címbalos para los que hacen sonido, y con instrumentos musicales de Dios. Y los hijos de Jedutún eran porteros.
43 Y todo el pueblo se fue cada uno a su casa; y David volvió para bendecir su casa.
CAPÍTULO 17
David propone construir a Dios un
casa -- Dios lo prohíbe --
La oración de David y su acción de gracias.
1 Y aconteció que estando David sentado en su casa, dijo David al profeta Natán: He aquí yo habito en casa de cedros, y el arca del pacto de Jehová permanece debajo de cortinas.
2 Entonces Natán dijo a David: --Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo
3 Y aconteció aquella noche, que vino palabra de Dios á Nathán, diciendo:
4 Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehová: No me edificarás casa para habitar;
5 Porque no he habitado en casa desde el día que hice subir a Israel hasta hoy; antes he ido de tienda en tienda, y de tabernáculo en tabernáculo.
6 Dondequiera que anduviese con todo Israel, dije una palabra a alguno de los jueces de Israel, a quien mandé que apacentase a mi pueblo, diciendo: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedros?
7 Ahora pues, dirás a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te he tomado del cobertizo, de seguir las ovejas, para que seas príncipe sobre mi pueblo Israel.
8 Y he estado contigo dondequiera que anduviste, y he cortado de delante de ti a todos tus enemigos, y te he hecho nombre como el nombre de los grandes que están en la tierra.
9 También yo ordenaré un lugar para mi pueblo Israel, y los plantaré, y habitarán en su lugar, y no serán movidos más; ni los hijos de maldad los desfallecerán más, como al principio.
10 Y desde el tiempo que mandó que los jueces fueran sobre mi pueblo Israel. Además, someteré a todos tus enemigos. Además, te digo que el Señor te edificará una casa.
11 Y acontecerá que cuando tus días hayan expirado, tú irás a estar con tus padres, y yo levantaré tu simiente después de ti, la cual será de tus hijos, y confirmaré su reino.
12 Él me construirá una casa, y yo confirmaré su trono para siempre.
13 Yo seré su padre, y él será mi hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité del que fué antes de ti.
14 Pero yo lo pondré en mi casa y en mi reino para siempre, y su trono será firme para siempre
15 Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.
16 Y vino el rey David, y se sentó delante de Jehová, y dijo: ¿Quién soy yo, Jehová Dios, y qué soy yo?
CAPÍTULO 18
mi casa, que has traído
¿Yo hasta ahora?
17 Y esto era cosa pequeña en tus ojos, oh Dios; porque también has hablado de la casa de tu siervo por mucho tiempo por venir, y me has mirado según la heredad de un hombre de alto grado, oh Jehová Dios.
18 ¿Qué más puede hablarte David por la honra de tu siervo? Porque tú conoces a tu siervo
19 Oh Señor, por amor de tu siervo, y según tu corazón, has hecho toda esta grandeza, haciendo notorias todas estas grandes cosas.
20 Oh Señor, no hay nadie como tú, ni hay Dios fuera de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos.
21 ¿Y qué nación en la tierra es como tu pueblo Israel, a quien Dios fue a redimir para ser su propio pueblo, para hacerte un nombre de grandeza y de terribleza, expulsando a las naciones de delante de tu pueblo a quienes tú has redimido de Egipto?
22 Porque tu pueblo Israel has hecho tu pueblo para siempre; y tú, Señor, has sido su Dios.
23 Por tanto, ahora, Señor, sea firme para siempre lo que has hablado de tu siervo y de su casa, y haz como has dicho.
24 Que se establezca para que tu nombre sea engrandecido para siempre, diciendo: Jehová de los ejércitos es Dios de Israel, Dios de Israel; y la casa de David tu siervo sea establecida delante de ti.
25 Porque tú, oh Dios mío, has dicho a tu siervo que le edificarás casa; por eso tu siervo ha hallado en su corazón que ore delante de ti.
26 Y ahora, oh Jehová, tú eres Dios, y has prometido esta bondad á tu siervo.
27 Ahora pues, que te agrade bendecir la casa de tu siervo, para que sea delante de ti para siempre; porque tú, Señor, bendices, y será bendita para siempre.
David hirió a los filisteos,
Moabitas, Hadarezer, y
Sirios -- oficiales de David.
1 Y aconteció después de esto, que David hirió á los Filisteos, y los sometió, y tomó á Gath y á sus aldeas de mano de los Filisteos.
2 E hirió á Moab; y los Moabitas fueron siervos de David, y trajeron presentes.
3 Y David hirió á Hadad-ezer rey de Soba, hasta Hamat, yendo á establecer su señorío junto al río Eufrates.
4 Y tomó David de sí mil carros, y siete
CAPÍTULO 19
mil jinetes, y veinte
mil hombres de a pie; David también
a todos los caballos de carro, pero
de ellos cien
carros.
5 Y cuando los Siros de Damasco vinieron a ayudar a Hadad-ezer rey de Soba, David mató de los Siros a 22.000 hombres.
6 Entonces David puso guarnición en Siria-damasco; y los Siros fueron siervos de David, y trajeron presentes. Así guardó Jehová á David dondequiera que iba.
7 Y tomó David los escudos de oro que estaban sobre los siervos de Hadad-ezer, y los llevó á Jerusalem.
8 De Tibhat y de Cun, ciudades de Hadad-ezer, también trajeron a David mucho bronce, con que Salomón hizo el mar de bronce, las columnas y los vasos de bronce.
9 Cuando Tou rey de Hamat oyó cómo David había herido a todo el ejército de Hadad-ezer rey de Soba,
10 Envió a su hijo Adoram al rey David, para que le preguntase por su bienestar y le felicitara, porque había peleado contra Hadad-ezer y lo había herido (porque Hadad-ezer había guerra contra Tou;) y con él toda clase de utensilios de oro, plata y bronce.
11 También ellos los dedicó el rey David a Jehová, con la plata y el oro que él trajo de todas estas naciones: de Edom, de Moab, de los hijos de Ammón, de los filisteos y de Amalec.
12 Abisai hijo de Sarvia mató a dieciocho mil edomitas en el valle de la sal
13 Y puso guarnición en Edom, y todos los Idumeos fueron siervos de David. Así guardó Jehová á David dondequiera que iba.
14 Y reinó David sobre todo Israel, y ejecutó juicio y justicia entre todo su pueblo.
15 Joab hijo de Sarvia era el jefe del ejército, y Josafat hijo de Ahilud, el registrador
16 Y Sadoc hijo de Ahitob, y Abimelech hijo de Abiatar, eran sacerdotes; y Savsa era escriba;
17 Y Benaía hijo de Joiada era sobre los Ceretheos y Peletheos; y los hijos de David eran los principales del rey.
Los mensajeros de David agradecieron - Los amonitas vencen -- Shophach
Muerto.
1 Y aconteció después de esto, que murió Nahas rey de los hijos de Ammón, y reinó en su lugar su hijo.
2 Y David dijo: Yo haré misericordia con Hanún hijo de Nahas, porque su padre lo mostró
Y David me envió
mensajeros para consolarlo
de su padre.
siervos de David entraron en el
tierra de los hijos de Amón
Hanun, para consolarlo.
3 Pero los príncipes de los hijos de Amón dijeron a Hanún: --¿No crees que David honra a tu padre, que te ha enviado consoladores? ¿No han venido a ti sus siervos para buscar, derribar y reconocer la tierra
4 Por lo cual Hanún tomó á los siervos de David, y los afeitó, y cortó sus vestidos en medio, y les cortó las nalgas, y los despidió.
5 Entonces fueron algunos, y dieron a conocer a David cómo habían servido a los hombres. Y envió a recibirlos, porque los hombres estaban muy avergonzados. Y el rey dijo: Estad en Jericó hasta que os crezca la barba, y luego volveos.
6 Y viendo los hijos de Ammón que se habían hecho odiosos á David, Hanún y los hijos de Ammón enviaron mil talentos de plata para que los contrataron carros y gente de á caballo de Mesopotamia, y de Siríachâ, y de Soba.
7 Y contrataron treinta y dos mil carros, y al rey de Maachâ y su pueblo, los cuales vinieron y asentaron delante de Medeba. Y los hijos de Ammón se juntaron de sus ciudades, y vinieron á la batalla.
8 Y oyéndolo David, envió á Joab, y á todo el ejército de los valientes.
9 Y los hijos de Ammón salieron, y ordenaron la batalla delante de la puerta de la ciudad; y los reyes que habían venido estaban solos en el campo.
10 Y viendo Joab que la batalla había sido puesta contra él antes y detrás, escogió de entre todos los escogidos de Israel, y los puso en orden contra los sirios.
11 Y entregó el resto del pueblo en mano de Abisai su hermano, y pusiéronse en orden contra los hijos de Ammón.
12 Y él dijo: Si los Siros se fortificaren para mí, tú me ayudarás; mas si los hijos de Ammón se fortificaren para ti, yo te ayudaré.
13 Esfuérzate, y compórtate con valentía por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo bueno delante de sus ojos.
14 Y Joab y el pueblo que con él estaba se acercaron á la batalla delante de los Siros, y huyeron delante de él.
15 Y viendo los hijos de Ammón que los Siros habían huido, huyeron también ellos delante de Abisai su hermano, y entraron
CAPÍTULO 20
Joab llegó a la ciudad y se fue a la ciudad
Jerusalén.
16 Y viendo los Siros que habían sido hechos peores delante de Israel, enviaron mensajeros, y sacaron á los Siros que estaban al otro lado del río: y fuése delante de ellos Sophach general del ejército de Hadad-ezer.
17 Y fué dado aviso á David, y juntó á todo Israel, y pasando el Jordán vino sobre ellos, y púsose la batalla en orden contra ellos. Y como David hubo puesto la batalla en orden contra los Siros, pelearon con él.
18 Mas los Siros huyeron delante de Israel; y David mató de los Siros siete mil hombres que peleaban en carros, y cuarenta mil hombres de a pie, y mató a Sophac, capitán del ejército.
19 Y viendo los siervos de Hadad-ezer que habían sido hechos peores delante de Israel, hicieron paz con David, y fueron sus siervos; y los Siros nunca más ayudaron á los hijos de Ammón.
El pueblo de Rabá fue torturado.
1 Y aconteció que después que el año había expirado, cuando los reyes salieron a la batalla, Joab sacó el poder del ejército, y desperdició la tierra de los hijos de Amón, y vino y sitió a Rabá. Pero David se quedó en Jerusalén. Y Joab hirió a Rabá, y la destruyó
2 Y tomó David de su cabeza la corona de su rey, y halló que pesaba un talento de oro, y había en ella piedras preciosas; y fue puesta sobre la cabeza de David; y sacó también de la ciudad mucho botín.
3 Y sacó el pueblo que había en él, y los cortó con sierras, y con garras de hierro, y con hachas. Así hizo David con todas las ciudades de los hijos de Ammón. Y David y todo el pueblo se volvieron a Jerusalén.
4 Y aconteció después de esto, que se levantó guerra en Gezer contra los Filisteos; y en aquel tiempo Sibechâi Husathio mató á Sippai, que era de los hijos del gigante, y fueron sometidos.
5 Y hubo guerra otra vez contra los Filisteos; y Elhanán hijo de Jair mató a Lahmi hermano de Goliat Geteo, cuyo bordón de lanza era como un rayo de telar.
6 Y otra vez hubo guerra en Gath, donde había un hombre de gran estatura, cuyos dedos y pies eran veinticuatro, seis en cada mano, y seis en cada pie, y él también era hijo del gigante.
7 Pero cuando desafió a Israel, Jonatán, hijo de Simea, hermano de David, lo mató.
8 Estos nacieron del gigante en Gat, y cayeron por mano de
CAPÍTULO 21
David, y por la mano de su
sirvientes.
David, tentado por Satanás, números
el pueblo, David se arrepiente de ello
David elige la peste David por el arrepentimiento impide que el
destrucción de Jerusalén.
1 Y Satanás se levantó contra Israel, y provocó á David á contar á Israel.
2 Y David dijo á Joab y á los príncipes del pueblo: Id, cuenta á Israel desde Beer-seba hasta Dan, y traedme el número de ellos, para que yo lo sepa.
3 Y Joab respondió: Jehová haga cien veces más su pueblo, como él es; mas ¿no son todos siervos de mi señor, señor mío? ¿por qué pues mi señor demanda esto? ¿por qué será él causa de prevaricación á Israel?
4 Mas la palabra del rey prevaleció contra Joab. Y Joab se fué, y recorría todo Israel, y vino á Jerusalem.
5 Y Joab dió la cuenta del número del pueblo á David: y todos los de Israel fueron mil y cien mil hombres que sacaban espada; y Judá cuatrocientos y tres mil hombres que sacaban espada.
6 Pero Leví y Benjamín no lo tuvieron en cuenta, porque la palabra del rey era abominable para Joab.
7 Y Dios se enojó con esto; por lo cual hirió a Israel.
8 Y David dijo á Dios: He pecado mucho, porque he hecho esto: mas ahora, te ruego que quites la iniquidad de tu siervo, porque he hecho muy neciamente.
9 Y habló Jehová á Gad, vidente de David, diciendo:
10 Ve y di a David, diciendo: Así ha dicho Jehová: Tres cosas te ofrezco: escógete una de ellas, para que te la haga.
11 Entonces Gad vino a David y le dijo: --Así ha dicho Jehovah: --Escógete
12 O tres años de hambre, o tres meses para ser destruido delante de tus enemigos, mientras que la espada de tus enemigos te alcanza; o bien tres días la espada de Jehová, la pestilencia, en la tierra, y el ángel de Jehová que destruye en todos los términos de Israel. Ahora pues, avisate ahora qué palabra traeré al que me envió.
13 Y David dijo á Gad: Estoy en gran angustia: caiga ahora en mano de Jehová, porque sus misericordias son muy grandes; mas no caiga yo en mano de hombre.
14 Y Jehová envió pestilencia sobre Israel; y cayeron de Israel setenta mil hombres.
15 Y envió Dios un ángel á Jerusalén para destruirla. Y el ángel extendió su mano á Jerusalem para destruirla; y Dios
dijo al ángel: "Quédate ahora
mano, es suficiente; porque como él era
Destruyendo, el Señor vio a Israel,
que se arrepintió del mal;
por lo tanto el Señor se quedó el ángel
que destruyó, mientras él estaba junto a la
la era de Ornan, el
Jebusita.
16 Alzó David sus ojos y vio al ángel de Jehovah que estaba entre la tierra y el cielo, con una espada desenvainada en su mano extendida sobre Jerusalén. Entonces David y los ancianos de Israel, vestidos de cilicio, se postraron sobre sus rostros
17 Y David dijo a Dios: ¿No soy yo el que mandó que se contara el pueblo? Yo soy el que pecó y en verdad hice lo malo; pero en cuanto a estas ovejas, ¿qué han hecho? Te ruego que seas tu mano, oh Señor mi Dios, sobre mí y sobre la casa de mi padre; pero no sobre tu pueblo, para que sean plagados.
18 Entonces el ángel de Jehová mandó á Gad que dijese á David: Que subiese David, y pusiese altar á Jehová en la era de Ornán jebuseo.
19 Y subió David á la palabra de Gad, la cual había hablado en el nombre de Jehová.
20 Ornán era trillador de trigo, y sus cuatro hijos con él; y Ornán se volvió y vio al ángel, y se escondieron.
21 Y como David vino a Ornán, Ornán miró y vio a David, y salió de la era, e inclinóse a David con su rostro en tierra.
22 Entonces David dijo á Ornán: Concédeme el lugar de esta era, para que edifique en ella altar á Jehová; por el precio de todo me lo darás, para que la plaga se quede del pueblo.
23 Y Ornán dijo á David: Tómatelo, y haga mi señor el rey lo bueno en sus ojos: he aquí yo te doy los bueyes para holocaustos, y los trillos para leña, y el trigo para presente; lo doy todo.
24 Y el rey David dijo a Ornán: No, pero yo ciertamente lo compraré por el precio completo; porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni ofreceré holocaustos sin costo.
25 Y David dio a Ornán para el lugar seiscientos siclos de oro por peso.
26 Y edificó allí David un altar á Jehová, y ofreció holocaustos y pacíficos, é invocó á Jehová; y él le respondió por fuego del cielo sobre el altar del holocausto.
27 Y Jehová mandó al ángel, y volvió á poner su espada en su vaina.
28 En aquel tiempo cuando David vio que el Señor le había respondido en
CAPÍTULO 22
la era de Ornan el
Jebusita, entonces se sacrificó allí.
29 Porque el tabernáculo de Jehová que Moisés hizo en el desierto, y el altar del holocausto, estaban en aquel tiempo en el alto de Gabaón.
30 Pero David no pudo ir delante de él para preguntar a Dios, porque tenía miedo a causa de la espada del ángel del Señor.
David prepara para la construcción de
El templo, Él instruye
Solomon.
1 Entonces David dijo: Esta es la casa de Jehová Dios, y este es el altar del holocausto para Israel.
2 Y mandó David que juntasen á los extranjeros que estaban en la tierra de Israel, y puso albañiles que labrasen piedras para edificar la casa de Dios.
3 Y David aderezaba hierro en abundancia para los clavos para las puertas de las puertas y para las molduras; y bronce en abundancia sin peso;
4 También cedros en abundancia; porque los Sidonios y los de Tiro trajeron mucho cedro a David.
5 Y David dijo: Mi hijo Salomón es joven y tierno, y la casa que ha de ser edificada para Jehová, es muy grande, de fama y de gloria en todas las tierras; por tanto, ahora haré preparación para ella. Y David preparó abundantemente antes de su muerte.
6 Entonces llamó a Salomón su hijo, y le mandó que edificara una casa para el Señor Dios de Israel.
7 Y David dijo á Salomón: Hijo mío, en cuanto á mí, estaba en mi mente edificar casa al nombre de Jehová mi Dios.
8 Pero vino a mí la palabra del Señor, diciendo: --Tú has derramado sangre en abundancia y has hecho grandes guerras. No edificarás casa a mi nombre, porque has derramado mucha sangre sobre la tierra ante mis ojos
9 He aquí que te nacerá un hijo, el cual será varón de reposo, y yo le daré reposo de todos sus enemigos alrededor; porque su nombre será Salomón, y daré paz y paz á Israel en sus días.
10 Edificará casa a mi nombre, y será mi hijo, y yo seré su padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre.
1 1 Ahora pues, hijo mío, Jehová sea contigo; y prospera, y edifica la casa de Jehová tu Dios, como él ha dicho de ti.
12 Sólo que Jehovah te dé sabiduría y entendimiento, y te dé mandamiento acerca de Israel, para que guardes la ley de Jehovah tu Dios
CAPÍTULO 23
13 Entonces prosperarás, si te preocupas por cumplir los estatutos y los derechos que el Señor mandó a Moisés acerca de Israel; sé fuerte y valiente; no temas, ni te atemorices.
14 He aquí, en mi angustia he preparado para la casa de Jehová cien mil talentos de oro, y mil mil talentos de plata; y de metal y de hierro sin peso, porque es abundante; también he preparado madera y piedra, y puedes añadirla.
15 Además, hay obreros contigo en abundancia, cortadores y obreros de piedra y madera, y toda clase de hombres astutos para toda clase de trabajo.
16 De oro, plata, bronce y hierro, no hay número. Levántate, pues, y haz, y Jehová sea contigo.
17 David mandó también a todos los príncipes de Israel que ayudaran a Salomón su hijo, diciendo:
18 ¿No está con vosotros Jehovah vuestro Dios? ¿No os ha dado descanso por todas partes? Porque ha entregado en mi mano a los habitantes de la tierra, y la tierra está sometida delante de Jehovah y de su pueblo
19 Ahora pon tu corazón y tu alma para buscar a Jehová tu Dios; levántate, pues, y edifica el santuario de Jehová Dios, para traer el arca del pacto de Jehová, y los vasos santos de Dios, a la casa que ha de ser edificada al nombre de Jehová.
David hizo rey a Salomón
la oficina de los levitas.
1 Y cuando David era viejo y lleno de días, hizo rey sobre Israel a Salomón su hijo.
2 Y juntó á todos los príncipes de Israel, con los sacerdotes y Levitas.
3 Los levitas fueron contados desde los treinta años arriba; y su número por sus encuestas, hombres por hombres, era de treinta y ocho mil.
4 De los cuales veinticuatro mil habían de poner adelante la obra de la casa de Jehová, y seis mil eran oficiales y jueces.
5 Y cuatro mil porteros; y cuatro mil alababan á Jehová con los instrumentos que yo había hecho, dijo David, para alabarlos con ellos.
6 Y David los dividió en clases entre los hijos de Leví, Gersón, Coath y Merari.
7 De los gersonitas fueron Laadán y Simei
8 Los hijos de Laadán fueron Jehiel, Zetam y Joel, tres.
9 Los hijos de Simei: Selomit, Haziel, y Harán, tres.
fueron los jefes de los padres de
Laadan.
10 Los hijos de Simei fueron: Jahat, Zina, Jeús y Berías. Estos cuatro fueron los hijos de Simei
11 Y Jahat era el principal, y Ziza el segundo; mas Jeús y Berías no tenían muchos hijos; por tanto estaban en un mismo juicio, conforme á la casa de su padre.
12 Los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón, y Uziel, cuatro.
13 Los hijos de Amram: Aarón y Moisés; y Aarón fue separado, para santificar las cosas santísimas, él y sus hijos para siempre, para quemar incienso delante de Jehová, para ministrarle, y para bendecir en su nombre para siempre.
14 Y acerca de Moisés varón de Dios, sus hijos fueron nombrados de la tribu de Leví.
15 Los hijos de Moisés fueron Gersón y Eliezer.
16 De los hijos de Gersón, Sebuel era el jefe.
17 Los hijos de Eliezer fueron: Rehabías el principal. Y Eliezer no tuvo otros hijos; pero los hijos de Rehabías fueron muchos.
18 De los hijos de Izhar: Selomit el principal.
19 De los hijos de Hebrón: Jerías el primero, Amarías el segundo, Jahaziel el tercero, y Jecamán el cuarto.
20 De los hijos de Uziel: Micaías el primero, y Jesías el segundo
21 Los hijos de Merari: Mahli, y Musi. Los hijos de Mahli: Eleazar, y Cis.
22 Y murió Eleazar, y no tuvo hijos, sino hijas; y allí los hermanos hijos de Cis los tomaron.
23 Los hijos de Musi: Mahli, Eder, y Jeremot, tres.
24 Estos fueron los hijos de Leví según las casas de sus padres: los príncipes de las familias, contados por número de nombres por sus cabezas, que hicieron la obra para el servicio de la casa de Jehová, desde los veinte años arriba.
25 Porque David dijo: Jehová Dios de Israel ha dado reposo á su pueblo, para que habiten para siempre en Jerusalem.
26 Y á los Levitas, no llevarán más el tabernáculo, ni sus vasos para su servicio.
27 Porque por las últimas palabras de David los levitas fueron contados de veinte años arriba;
28 Porque ellos tenían que esperar a los hijos de Aarón para el servicio de la casa de Jehová, en los atrios, en las cámaras, en la purificación de todas las cosas santas, y en la obra del servicio de la casa de Dios;
29 Tanto para el pan de la proposición, como para la flor de harina para la ofrenda, y
CAPÍTULO 24
para las tortas sin levadura, y para
lo que se coce en la sartén, y
para lo que está frito, y para todos
la forma de medir y de medir;
30 Y que todas las mañanas se ponga de pie para alabar y alabar a Jehovah, y de la misma manera a la tarde
31 Y para ofrecer todos los holocaustos a Jehová en sábados, en lunas nuevas, y en las fiestas solemnes, por número, conforme al orden que les había mandado, continuamente delante de Jehová;
32 Y que guardaran el tabernáculo de reunión, y el tabernáculo del santuario, y el cargo de los hijos de Aarón sus hermanos, en el servicio de la casa de Jehová.
Las divisiones de los hijos de Aarón.
1 Estas son las divisiones de los hijos de Aarón: los hijos de Aarón: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
2 Pero Nadab y Abiú murieron antes que su padre, y no tuvieron hijos; por eso Eleazar e Itamar cumplieron el cargo de sacerdote.
3 Y repartiólos David, Sadoc de los hijos de Eleazar, y Ahimelch de los hijos de Ithamar, conforme á sus oficios en sus órdenes.
4 Y fueron hallados más jefes de los hijos de Eleazar que de los hijos de Itamar, y así fueron divididos. Entre los hijos de Eleazar había dieciséis jefes de las casas de sus padres, y ocho de los hijos de Itamar, según las casas de sus padres.
5 Así fueron repartidos por suertes, una con otra; porque los gobernadores del santuario y los gobernadores de la casa de Dios eran de los hijos de Eleazar, y de los hijos de Itamar.