ES · LDS/SUD
Holy Scriptures - Inspired Version
Parte 16
32 Y Moisés envió á reconocer á Jaazer, y tomaron sus aldeas, y echaron fuera al Amorrheo que estaba allí.
33 Y ellos se volvieron y subieron por el camino de Basán; y salió Og rey de Basán contra ellos, él y todo su pueblo, a la batalla en Edrei.
34 Y Jehová dijo á Moisés: No le temas; porque yo le he entregado en tus manos, y á todo su pueblo, y á su tierra: y harás con él como hiciste con Sehón rey de los Amorrheos, que habitaba en Hesbón.
35 Y le hirieron á él, á sus hijos y á todo su pueblo, hasta que no quedó ninguno vivo: y poseyeron su tierra.
CAPÍTULO 22
Balac desea que Balaam maldiga
Israel - Un ángel se opone
Balaam.
1 Y los hijos de Israel se fueron, y asentaron en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó.
2 Y Balac hijo de Zipor vió todo lo que Israel había hecho con los Amorrheos.
3 Y Moab tuvo gran temor del pueblo, porque eran muchos; y Moab se angustió por causa de los hijos de Israel.
4 Y dijo Moab á los ancianos de Madián: Ahora lamerá esta compañía todos los que están alrededor de nosotros:
como el buey lame la hierba de la
Y Balac hijo de Zipor
era rey de los moabitas en aquel
Tiempo.
5 Envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, a Petor, que está junto al río de la tierra de los hijos de su pueblo, para que le llamaran, diciendo: He aquí un pueblo sale de Egipto; he aquí que cubren la faz de la tierra, y están delante de mí.
6 Por tanto, ven ahora, te ruego que me maldigas a este pueblo, porque es demasiado poderoso para mí; quizá yo prevaleceré, para que los hieramos, y los eche de la tierra; porque sé que el que tú bendices es bendito, y el que tú maldices es maldito.
7 Y los ancianos de Moab y los ancianos de Madián se fueron con las recompensas de adivinación en sus manos, y vinieron a Balaam, y le hablaron las palabras de Balac.
8 Y él les dijo: Esta noche posad aquí, y os haré saber, como Jehová me hablará; y los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.
9 Y vino Dios á Balaam, y dijo: ¿Qué hombres son éstos contigo?
10 Y Balaam dijo á Dios: Balac hijo de Zipor, rey de Moab, me ha enviado, diciendo:
11 He aquí, de Egipto ha salido un pueblo que cubre
¡Ven ahora, maldición!
me los; tal vez yo seré
capaz de superarlos, y conducir
Fuera.
12 Y dijo Dios á Balaam: No irás con ellos; no maldecirás al pueblo, porque son bienaventurados.
13 Y levantándose Balaam por la mañana, dijo á los príncipes de Balac: Entrad en vuestra tierra; porque Jehová no quiere darme permiso para ir con vosotros.
14 Entonces los príncipes de Moab se levantaron, y fueron a Balac, y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros.
15 Y Balac volvió a enviar príncipes, más y más honorables que ellos.
16 Y vinieron á Balaam, y dijéronle: Así ha dicho Balac hijo de Zipor: Te ruego que no te impida venir á mí.
17 Porque yo te promoveré a gran honor, y haré todo lo que me digas; ven, pues, te ruego que me maldigas a este pueblo.
18 Y Balaam respondió, y dijo á los siervos de Balac: Si Balac me da su casa llena de plata y oro, no puedo ir más allá de la palabra de Jehová mi Dios, para hacer menos o más.
19 Ahora pues, os ruego que también esta noche os quedéis aquí, para que yo pueda
sabe lo que el Señor dirá
Yo más.
20 Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si los hombres vienen a llamarte, levántate, si quieres ir con ellos; pero la palabra que yo te diré, hablarás.
21 Y levantándose Balaam de mañana, enalbardó su asno, y fué con los príncipes de Moab.
22 Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel del Señor se puso en el camino por adversario contra él. Y él iba montado sobre su asno, y sus dos siervos estaban con él.
23 Y el asna vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y su espada desenvainada en su mano; y el asna se apartó del camino, y entró en el campo; y Balaam hirió el asna para convertirla en el camino.
24 Pero el ángel de Jehovah estaba en un camino de las viñas, un muro de este lado y un muro de ese lado
25 Y viendo el asna al ángel del Señor, se arrojó a la pared, y aplastó el pie de Balaam contra la pared; y él la hirió otra vez.
26 Y el ángel de Jehová fue más allá, y se paró en un lugar estrecho, donde no había manera de volverse ni a la derecha ni a la izquierda.
27 Y viendo el asna al ángel del Señor, cayó debajo de Balaam; y la ira de Balaam se encendió, y él hirió al asna con un bastón.
28 Y Jehová abrió la boca del asno, y ella dijo á Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has herido estas tres veces?
29 Y Balaam dijo al asno: Porque te burlaste de mí; yo quisiera que mi mano tuviera espada, porque ahora te mataría.
30 Y el asno dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asno, sobre el cual has cabalgado desde que yo fui tuyo hasta hoy? ¿No he querido hacerte esto? Y él respondió: No.
31 Entonces Jehovah abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehovah que estaba en el camino, y su espada desenvainada en su mano. Luego se inclinó y se postró sobre su rostro
32 Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has herido tu asno tres veces? He aquí yo salí para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí.
33 Y el asno me vio, y se apartó de mí tres veces: si no se hubiera apartado de mí, ciertamente ahora también yo te había matado, y la había salvado.
34 Y Balaam dijo al ángel del Señor: He pecado, porque yo
no sabía que estabas en el
contra mí; ahora, por lo tanto, si
te desagradaré, me recuperaré
Otra vez.
35 Y el ángel de Jehová dijo á Balaam: Ve con los hombres; mas solamente la palabra que yo te hablaré, la hablarás tú. Y Balaam fué con los príncipes de Balac.
36 Y oyendo Balac que Balaam había venido, salió á recibirle á la ciudad de Moab, que está en el término de Arnón, que está en el término de la parte de arriba.
37 Y Balac dijo a Balaam: ¿No te envié yo á llamarte? ¿por qué no viniste á mí? ¿no puedo yo ciertamente hacerte honra?
38 Y Balaam dijo á Balac: He aquí yo he venido á ti; ¿tengo ahora potestad alguna para decir algo? la palabra que Dios puso en mi boca, esa hablaré.
39 Y Balaam fué con Balac, y vinieron á Quirgath-huzoth.
40 Y Balac ofreció bueyes y ovejas, y envió á Balaam y á los príncipes que con él estaban.
41 Y aconteció que al día siguiente Balac tomó a Balaam, y lo llevó a los lugares altos de Baal, para que viera de allí la mayor parte del pueblo.
CAPÍTULO 23
El sacrificio de Balak -- el de Balaam
parábola.
1 Y Balaam dijo á Balac: Edificadme aquí siete altares, y prepárame aquí siete bueyes y siete carneros.
2 Balac hizo como Balaam había dicho; y Balac y Balaam ofrecieron en cada altar un becerro y un carnero.
3 Y Balaam dijo á Balac: Ponte junto á tu holocausto, y yo iré: quizá Jehová vendrá á recibirme; y todo lo que me mostrare, yo te lo diré. Y fuése á un lugar alto.
4 Y Dios salió al encuentro de Balaam, y le dijo: He preparado siete altares, y he ofrecido sobre cada altar un becerro y un carnero.
5 Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y dijo: Vuelve á Balac, y así hablarás.
6 Y volvióse á él, y he aquí que él estaba junto á su holocausto, él y todos los príncipes de Moab.
7 Y tomando su parábola, dijo: Balac rey de Moab me ha traído de Aram, de los montes del oriente, diciendo: Ven, maldíceme a Jacob, y ven, desafia á Israel.
8 ¿Cómo maldeciré a quien Dios no maldijere? ¿O cómo desafiaré a quien Jehovah no desafió
9 Porque desde lo alto de las peñas lo veo, y desde los collados lo veo; he aquí que el pueblo habitará solo, y no será contado entre las naciones.
10 ¿Quién puede contar el polvo de Jacob, y el número de la cuarta parte de Israel? ¡Dejadme morir la muerte del justo, y mi postrer fin sea como el suyo!
11 Y Balac dijo a Balaam: --¿Qué me has hecho? Te tomé para maldecir a mis enemigos, y he aquí que los has bendecido por completo
12 Y él respondió y dijo: ¿No tengo yo cuidado de hablar lo que Jehová ha puesto en mi boca?
13 Y Balac le dijo: Ven, ahora conmigo á otro lugar, desde donde los veas; verás solamente la parte más grande de ellos, y no los verás todos; y maldícelos de allí.
14 Y lo llevó al campo de Zophim, hasta la cumbre de Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
15 Y dijo á Balac: Ponte aquí junto á tu holocausto, y yo me encontraré allá con Jehová.
16 Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y dijo: Vuelve á Balac, y di esto.
17 Y cuando llegó a él, he aquí que estaba junto a su holocausto, y a los príncipes de Moab
Y Balac le dijo:
¿Qué ha dicho el Señor?
18 Y tomando su parábola, dijo: Levántate, Balac, y oye; escúchame, hijo de Zipor.
19 Dios no es hombre, para que mienta, ni El Hijo del Hombre, para que se arrepienta: ¿ha dicho, y no lo hará? ¿O ha hablado, y no lo hará bien?
20 He aquí que yo he recibido mandamiento de bendecir; y él ha bendecido, y no puedo revocarlo.
21 No ha visto iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel: Jehová su Dios está con él, y el clamor de un rey está en medio de ellos.
22 Dios los sacó de Egipto; tiene como la fuerza de unicornio.
23 Ciertamente no hay encantamiento contra Jacob, ni adivinación contra Israel. De Jacob y de Israel se dirá esta vez: ¡Qué ha hecho Dios!
24 He aquí que el pueblo se levantará como un gran león, y se levantará como un leoncillo; no se acostará hasta que coma de la presa, y beba la sangre de los muertos.
25 Y Balac dijo a Balaam: Ni los maldigas en absoluto, ni los bendigas en absoluto.
26 Y Balaam respondió, y dijo á Balac: No te dije, diciendo:
CAPÍTULO 24
Todo lo que el Señor dice, que yo
¿Debe hacerlo?
27 Y Balac dijo a Balaam: --Te ruego que vengas a otro lugar, quizá agradará a Dios que me los maldigas desde allí
28 Y Balac trajo á Balaam á la cumbre de Peor, que mira á Jesimón.
29 Y Balaam dijo á Balac: Edificadme aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
30 Y Balac hizo como Balaam había dicho, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
Balaam profetiza: Balac
Lo despide, Estrella de Jacob.
1 Y viendo Balaam que Jehová había querido bendecir á Israel, no fue, como en otras ocasiones, á buscar encantamientos, sino que puso su rostro hacia el desierto.
2 Y alzó Balaam sus ojos, y vio a Israel que estaba en sus tiendas, según sus tribus; y el espíritu de Dios vino sobre él.
3 Y tomando su parábola, dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, y dijo el hombre cuyos ojos están abiertos:
4 Dijo, que oyó las palabras de Dios, que vio la visión del Todopoderoso, cayendo en trance, pero con los ojos abiertos:
5 ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, y tus tiendas, oh Israel!
6 Como los valles se extienden, como jardines junto al río, como los árboles de lignalos que el Señor ha plantado, y como cedros junto a las aguas.
7 De sus cubos derramará el agua, y su simiente estará en muchas aguas, y su rey será más alto que Agag, y su reino será ensalzado.
8 Dios lo sacó de Egipto; tiene como la fuerza del unicornio; comerá a las naciones sus enemigos, y romperá sus huesos, y los atravesará con sus saetas.
9 Se acostó como león, y como león grande: ¿quién lo despertará? Bienaventurado el que te bendice, y maldito el que te maldice.
10 Y la ira de Balac se encendió contra Balaam, y él hirió sus manos juntas; y Balac dijo a Balaam: Te llamé para que maldijeras a mis enemigos, y he aquí que tú los has bendecido tres veces.
11 Huye pues ahora á tu lugar; pensé en hacerte venir á gran honra; mas he aquí que Jehová te ha apartado de la honra.
12 Y Balaam dijo á Balac: No he hablado yo también á tus mensajeros que me enviaste, diciendo:
13 Si Balac me diera su casa llena de plata y oro, no podré ir más allá del mandamiento de Jehovah, para hacer lo bueno o lo malo de mi propio corazón; pero ¿qué dice Jehovah, que yo hablaré
14 Y ahora, he aquí, yo voy a mi pueblo; ven, pues, y te anunciaré lo que este pueblo hará a tu pueblo en los postreros días.
15 Y tomando su parábola, dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, y dijo el hombre cuyos ojos están abiertos:
16 Él ha dicho, que oyó las palabras de Dios, y conoció el conocimiento de El Altísimo, que vio la visión del Todopoderoso, cayendo en trance, pero teniendo los ojos abiertos:
17 Lo veré, pero no ahora; lo veré, pero no cerca; saldrá una Estrella de Jacob, y un Cetro se levantará de Israel, y herirá los rincones de Moab, y destruirá a todos los hijos de Set.
18 Edom será posesión, Seir también será posesión de sus enemigos; e Israel hará valentía.
19 De Jacob saldrá el que se enseñoreare, y destruirá al que quedare de la ciudad.
20 Y mirando a Amalec, tomó su parábola,
y dijo: Amalec fue el primero de
las naciones, pero su fin último
sea que él perezca para siempre.
21 Y mirando al Cineo, tomó su parábola, y dijo: Fuerte es tu morada, y tu nido has puesto en una roca.
22 Sin embargo, el quenita será deshecho, hasta que Asur te lleve cautivo.
23 Y tomando su parábola, dijo: ¡Ay, quién vivirá cuando Dios haga esto!
24 Y vendrán barcos del término de Chittim, y afligirán á Asiria, y afligirán á Heber, y él también perecerá para siempre.
25 Y levantándose Balaam, fue y volvió a su lugar; y Balac también se fue por su camino.
CAPÍTULO 25
Israel se prostituye y se prostituye
idolatría -- Finees mata a Zimri
y Cozbi Los madianitas van a ser
vejado.
1 Y se quedó Israel en Sitim, y el pueblo comenzó á fornicar con las hijas de Moab.
2 Y llamaron al pueblo á los sacrificios de sus dioses: y el pueblo comió, é inclinóse á sus dioses.
3 Y se unió Israel á Baal-peor, y el furor de Jehová se encendió contra Israel.
4 Y Jehová dijo á Moisés: Toma todas las cabezas del pueblo,
y colgarlos delante del Señor
contra el sol, que los fieros
la ira del Señor puede ser convertida
lejos de Israel.
5 Y Moisés dijo á los jueces de Israel: Matad cada uno á sus hombres que se juntaron á Baal-peor.
6 Y he aquí uno de los hijos de Israel vino y trajo a sus hermanos una mujer madianita delante de Moisés, y delante de toda la congregación de los hijos de Israel, que lloraban delante de la puerta del tabernáculo de reunión.
7 Y viendo esto Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, se levantó de entre la congregación, y tomó en su mano una jabalina,
8 Y él fue tras el varón de Israel hasta el tabernáculo, y los pasó por el vientre, el varón de Israel, y la mujer. Y la plaga se detuvo de los hijos de Israel.
9 Y los que murieron en la plaga fueron veinticuatro mil.
10 Jehovah habló a Moisés diciendo
11 Finees, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha apartado mi ira de los hijos de Israel, mientras que él era celoso por causa de ellos, que no consumieron a los hijos de Israel en mi celo.
12 Por tanto, di: He aquí, yo le doy mi pacto de paz;
13 Y lo tendrá, y su simiente después de él, el pacto de sacerdocio perpetuo; porque fue celoso de su Dios, y hizo expiación por los hijos de Israel.
14 El nombre del israelita muerto, el cual fué muerto con la mujer madianita, era Zimri hijo de Salu, príncipe de una casa principal entre los Simeonitas.
15 Y el nombre de la mujer madianita que fue muerta fue Cozbi, hija de Zur; él era cabeza sobre un pueblo, y de una casa principal en Madián.
16 Jehovah habló a Moisés diciendo
17 ¡Ven a los madianitas y a ellos los hiere!
18 Porque te envenenan con sus artimañas, con las cuales te han engañado en el asunto de Peor, y en el asunto de Cozbi, hija de un príncipe de Madián, su hermana, que fue muerta en el día de la plaga por causa de Peor.
CAPÍTULO 26
Israel otra vez numerado -- La ley
de herencia - Las familias y
número de los levitas.
1 Y aconteció después de la plaga, que Jehová habló á Moisés y á Eleazar hijo de Aarón sacerdote, diciendo:
2 Toma la cuenta de toda la congregación de los hijos de Israel, de veinte años arriba,
en la casa de sus padres, todos
que son capaces de ir a la guerra en Israel.
3 Y habló con ellos Moisés y Eleazar sacerdote en los campos de Moab, junto al Jordán, cerca de Jericó, diciendo:
4 Toma la cuenta del pueblo, de veinte años arriba, como Jehová lo mandó a Moisés y a los hijos de Israel, que salieron de la tierra de Egipto.
5 Rubén, el primogénito de Israel: los hijos de Rubén; Hanoc, de los cuales viene la familia de los Hanocitas; de Pallu, la familia de los Palluitas;
6 De Hezrón, la familia de los hezronitas: de Carmi, la familia de los carmitas.
7 Estas son las familias de los rubenitas: y los contados de ellos fueron cuarenta y tres mil setecientos treinta.
8 Y los hijos de Pallú: Eliab.
9 Y los hijos de Eliab: Nemuel, Datán, y Abiram. Estos son Datán y Abiram, que eran famosos en la congregación, los cuales combatieron contra Moisés y Aarón en compañía de Coré, cuando se pelearon contra Jehová.
10 Y la tierra abrió su boca, y tragólos juntamente con Coré, cuando murió aquella compañía, á qué hora consumió el fuego doscientos cincuenta hombres, y se convirtieron en señal.
11 No obstante, los hijos de Coré no murieron.
12 Los hijos de Simeón por sus familias: de Nemuel, la familia de los Nemuelitas; de Jamín, la familia de los Jaminitas; de Jaquín, la familia de los Jaquinitas;
13 De Zera, la familia de los sareítas: de Saúl, la familia de los saulitas.
14 Estas son las familias de los Simeonitas, veintidós mil doscientos.
15 Los hijos de Gad por sus familias: de Zefón, la familia de los Zefonitas; de Haggi, la familia de los Haggitas; de Suni, la familia de los Sunitas;
16 De Ozni, la familia de los Oznitas: de Eri, la familia de los Eritas:
17 De Arod, la familia de los aroditas: de Areli, la familia de los arelitas.
18 Estas son las familias de los hijos de Gad, conforme a sus contados, cuarenta mil quinientos
19 Los hijos de Judá fueron Er y Onán; y Er y Onán murieron en la tierra de Canaán
20 Los hijos de Judá por sus familias fueron: de Sela, la familia de los selanitas; de Fares, la familia de los farzeitas; de Zera, la familia de los zarheitas.
21 Los hijos de Fares fueron: de Hezrón, la familia de los Hezro.
nites; de Hamul, la familia de los
Hamulitas.
22 Estas son las familias de Judá, conforme a sus contados, sesenta y seis mil quinientos.
23 De los hijos de Isacar por sus familias: de Tola, la familia de los tolaítas; de Pua, la familia de los punitas;
24 De Jasub, la familia de los Jasubitas: de Simrón, la familia de los Simronitas.
25 Estas son las familias de Isacar, por sus contados, sesenta y cuatro mil trescientos.
26 De los hijos de Zabulón por sus familias: de Sered, la familia de los sarditas; de Elón, la familia de los elonitas; de Jahlel, la familia de los jahlelitas.
27 Estas son las familias de los Zabulunitas, por sus contados, sesenta y quinientos.
28 Los hijos de José, por sus familias, fueron Manasés y Efraín.
29 De los hijos de Manasés, de Maquir, la familia de los maquiritas; y Maquir engendró Galaad; de Galaad vino la familia de los galaaditas.
30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia de los Jezeritas; de Helec, la familia de los Helecitas;
31 Y de Asriel, la familia de los Asrielitas; y de Sichêm, la familia de los Sichêmitas;
32 Y de Semida, la familia de los Semidaitas; y de Hepher, la familia de los Hepheritas.
33 Y Zelofehad hijo de Hefer no tuvo hijos, sino hijas; y los nombres de las hijas de Zelofehad fueron Mahala, y Noé, Hogla, Milca y Tirsa.
34 Estas son las familias de Manasés, y sus contados, cincuenta y dos mil setecientos.
35 Estos son los hijos de Efraín por sus familias: de Suthela, la familia de los Shutalitas; de Bequer, la familia de los Bachritas; de Tahan, la familia de los Tahanitas.
36 Estos son los hijos de Suthela: de Erán, la familia de los eranitas.
37 Estas son las familias de los hijos de Efraín, por sus contados, treinta y dos mil quinientos. Estos son los hijos de José por sus familias
38 Los hijos de Benjamín por sus familias: de Bela, la familia de los belaítas; de Asbel, la familia de los asbelitas; de Ahiram, la familia de los ahiramitas;
39 De Sufam, la familia de los sufamitas: de Hupham, la familia de los hufamitas.
40 Los hijos de Bela fueron Ard y Naamán; de Ard, la familia de los arditas; y de Naamán, la familia de los naamitas.
41 Estos son los hijos de Benjamín por sus familias: y los contados de ellos fueron cuarenta y cinco mil y seiscientos.
42 Estos son los hijos de Dan por sus familias: de Suham, la familia de los Suhamitas. Estas son las familias de Dan por sus familias.
43 Todas las familias de los Suhamitas, conforme a sus contados, eran sesenta y cuatro mil cuatrocientos.
44 De los hijos de Aser por sus familias: de Jimna, la familia de los Jimnitas; de Jesuí, la familia de los Jesuitas; de Beria, la familia de los Beriitas.
45 De los hijos de Bería: de Heber, la familia de los Heberitas; de Malquiel, la familia de los Malquielitas.
46 Y el nombre de la hija de Aser era Sara.
47 Estas son las familias de los hijos de Aser, conforme a sus contados, cincuenta y tres mil cuatrocientos.
48 De los hijos de Neftalí por sus familias: de Jahzeel, la familia de los jahzeelitas; de Guni, la familia de los guniitas;
49 De Jezer, la familia de los Jezeritas: de Silem, la familia de los Silemitas.
50 Estas son las familias de Neftalí por sus familias: y los contados de ellos fueron cuarenta y cinco mil cuatrocientos.
51 Estos fueron los contados de los hijos de Israel, seiscientos mil setecientos treinta.
52 Jehovah habló a Moisés diciendo
53 A éstos la tierra será repartida por heredad según el número de nombres.
54 A muchos darás más heredad, y a pocos darás menos heredad; a cada uno se dará su heredad conforme a los contados de él.
55 Sin embargo, la tierra se repartirá por suerte; por los nombres de las tribus de sus padres heredarán.
56 Según la suerte, la posesión de ella se dividirá entre muchos y pocos.
57 Estos son los contados de los levitas por sus familias: de Gersón, la familia de los gersonitas; de Coat, la familia de los coatitas; de Merari, la familia de los meraritas.
58 Estas son las familias de los levitas: la familia de los libnitas, la familia de los hebronitas,
familia de los Mahlites, la familia
de los Mushí, la familia de los
Coratitas. Y Coat engendró
Amaram.
59 Y el nombre de la mujer de Amram era Joquebed, hija de Leví, la cual su madre dio a luz a Leví en Egipto; y ella dio a luz a Amram, a Aarón y a Moisés, y a María su hermana.
60 Y a Aarón nacieron Nadab, y Abiú, Eleazar, e Ithamar.
61 Y murieron Nadab y Abiú, cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová.
62 Y los contados de ellos fueron veintitrés mil, todos varones de un mes arriba; porque no fueron contados entre los hijos de Israel, porque no les fue dada heredad entre los hijos de Israel.
63 Estos son los contados por Moisés y el sacerdote Eleazar, que contaron a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán, cerca de Jericó.
64 Pero entre ellos no había varón de los que Moisés y Aarón el sacerdote contaron, cuando contaron a los hijos de Israel en el desierto de Sinaí.
65 Porque Jehová, y dijo de ellos: Ciertamente morirán en el desierto. Y no quedó de ellos varón, sino Caleb hijo de
Jephone, y Josué hijo de
Nun.
CAPÍTULO 27
La ley de las herencias -- Josué
nombrado para suceder a Moisés.
1 Y vinieron las hijas de Zelofehad, hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de Manasés hijo de José; y estos son los nombres de sus hijas: Mahala, Noé, Hogla, Milca y Tirsa.
2 Y se presentaron delante de Moisés, y delante del sacerdote Eleazar, y delante de los príncipes y de toda la congregación, á la puerta del tabernáculo de reunión, diciendo:
3 Nuestro padre murió en el desierto, y no estaba en compañía de los que se juntaron contra Jehová en compañía de Coré; sino que murió por su pecado, y no tuvo hijos.
4 ¿Por qué se quitará el nombre de nuestro padre de entre su familia, porque no tiene hijo? Danos, pues, posesión entre los hermanos de nuestro padre.
5 Y Moisés trajo su causa delante de Jehová.
6 Jehovah habló a Moisés diciendo
7 Las hijas de Zelofehad hablan bien; les darás posesión de herencia entre los hermanos de su padre,
Harás la herencia de
su padre para pasar a ellos.
8 Y hablarás á los hijos de Israel, diciendo: Si alguno muriere, y no tuviere hijo, pasarás su heredad á su hija.
9 Y si no tiene hija, entonces daréis su heredad a sus hermanos.
10 Y si no tiene hermanos, entonces daréis su heredad a los hermanos de su padre.
11 Y si su padre no tiene hermanos, daréis su heredad a su pariente que está junto a él de su familia, y él la poseerá; y será para los hijos de Israel estatuto de juicio, como Jehová lo mandó á Moisés.
12 Y Jehová dijo á Moisés: Sube á este monte de Abarim, y mira la tierra que he dado á los hijos de Israel.
13 Y cuando lo hayas visto, también serás reunido a tu pueblo, como lo fue Aarón tu hermano.
14 Porque os rebelasteis contra mi mandamiento en el desierto de Zin, en la contienda de la congregación, para santificarme al agua delante de sus ojos: es el agua de Meriba en Cades, en el desierto de Zin.
15 Y habló Moisés á Jehová, diciendo:
CAPÍTULO 28
16 Que el Señor, Dios de los espíritus de toda carne, ponga un hombre sobre la congregación
17 Que salgan delante de ellos, y entren delante de ellos, y los saquen, y los entren; para que la congregación de Jehová no sea como ovejas que no tienen pastor.
18 Y Jehová dijo á Moisés: Toma á Josué hijo de Nun, varón en quien está el espíritu, y pon tu mano sobre él;
19 Ponlo delante del sacerdote Eleazar y delante de toda la congregación, y dale orden delante de ellos.
20 Y pondrás sobre él parte de tu honra, para que toda la congregación de los hijos de Israel sea obediente.
21 Y estará delante del sacerdote Eleazar, el cual le pedirá consejo después del juicio de Urim delante de Jehová: por su palabra saldrán, y por su palabra entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, toda la congregación.
22 E hizo Moisés como Jehová le mandó: y tomó á Josué, y pusolo delante de Eleazar sacerdote, y delante de toda la congregación.
23 Y él puso sus manos sobre él, y le dio un mandamiento, como Jehová lo mandó por mano de Moisés.
Ofrendas que se deben observar.
1 Jehovah habló a Moisés diciendo
2 Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, y mi pan para mis sacrificios encendidos, para olor suave a mí, guardaréis para ofrecerme en su tiempo.
3 Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis á Jehová: dos corderos de un año sin mancha cada día, para holocausto continuo.
4 Ofrecerás el un cordero por la mañana, y el otro cordero por la tarde
5 Y una décima parte de un epha de harina para ofrenda, amasada con la cuarta parte de un hin de aceite molido.
6 Es una ofrenda continua de quemaduras, que fue ordenada en el monte Sinaí para un sabor dulce, un sacrificio hecho por fuego al Señor.
7 Y su libación será la cuarta parte de un hin por cada cordero; en el lugar santo harás derramar el vino fuerte al Señor para libación.
8 Y ofrecerás el otro cordero a la tarde, como ofrenda de la mañana, y como su libación, lo ofrecerás, sacrificio quemada, de olor dulce al Señor.
9 El sábado dos corderos de un año sin mancha, y dos décimas de harina para ofrenda amasada con aceite, y su libación;
10 Este es el holocausto de cada sábado, junto con el holocausto continuo y su libación.
11 Y en el principio de vuestros meses ofreceréis holocausto á Jehová: dos becerros, y un carnero, siete corderos de un año sin mancha;
12 Y tres décimas de harina para presente amasada con aceite, para un becerro; y dos décimas de harina para presente amasada con aceite, para un carnero;
13 Y una décima parte de harina amasada con aceite para ofrenda de un cordero; para holocausto de olor suave, sacrificio quemada á Jehová.
14 Y sus libaciones serán medio hin de vino para un becerro, y la tercera parte de un hin para un carnero y una parte de un hin para un cordero; este es el holocausto de cada mes en los meses del año.
15 Y un cabrito de los cabritos por expiación á Jehová será ofrecido, además del holocausto continuo y su libación.
16 Y en el decimocuarto día del mes primero será la pascua de Jehová.
17 Y a los quince días de este mes es la fiesta: siete días se comerán los panes sin levadura.
18 En el primer día será santa convocación; no haréis en ella ningún trabajo servil;
19 Y ofreceréis á Jehová un sacrificio quemada en holocausto: dos becerros, un carnero, y siete corderos de un año: sin defecto os serán.
20 Y su presente será de harina amasada con aceite: tres décimas por un becerro, y dos décimas por un carnero:
21 Por cada cordero ofrecerás una décima parte, por cada siete corderos
22 Y un macho cabrío por expiación, para hacer expiación por vosotros.
23 Ofreceréis esto junto al holocausto de la mañana, que es para holocausto continuo.
24 De esta manera ofreceréis cada día, durante los siete días, la comida del sacrificio que se quema, de olor dulce al Señor; será ofrecida junto con el holocausto continuo y su libación.
25 Y el séptimo día tendréis santa convocación; no haréis obra servil.
26 Y en el día de las primicias, cuando traigan al Señor una ofrenda nueva, después de vuestras semanas,
fuera, tendréis santa convocación; no haréis obra servil;
27 Y ofreceréis el holocausto en olor grato á Jehová: dos becerros, un carnero, siete corderos de un año;
28 Y su ofrenda de harina amasada con aceite, tres décimas por un becerro, dos décimas por un carnero,
29 Una décima parte a un cordero, por cada siete corderos;
30 Y un cabrito de cabras, para hacer expiación por ti.
31 Los ofreceréis junto con el holocausto continuo, con su ofrenda, (serán para vosotros sin defecto) y sus libaciones.
CAPÍTULO 29
Ofrendas que se deben observar.
1 Y en el mes séptimo, el primer día del mes, tendréis santa convocación; no haréis obra servil; es día de tocar las trompetas para vosotros.
2 Y ofreceréis holocausto en olor grato á Jehová: un becerro, un carnero, y siete corderos de un año sin defecto;
3 Y su ofrenda será de harina amasada con aceite, tres décimas por un becerro, y dos décimas por un carnero,
4 Y una décima parte por un cordero, por los siete corderos;
5 Y un cabrito de cabras para expiación por el pecado, para hacer expiación por vosotros;
6 Junto al holocausto del mes, y su ofrenda, y el holocausto diario, y su ofrenda, y sus libaciones, conforme á su costumbre, en olor grato, sacrificio quemada á Jehová.
7 Y tendréis en el décimo día de este mes séptimo una santa convocación; y afligiréis vuestras almas; no haréis ninguna obra en ella;
8 Pero ofreceréis holocausto a Jehová en olor grato, un becerro, un carnero y siete corderos de un año, que serán para vosotros sin defecto.
9 Y su presente será de harina amasada con aceite, tres décimas por un becerro, y dos décimas por un carnero,
10 Una décima parte por un cordero, en los siete corderos:
11 Un cabrito de los machos cabríos para expiación, además de la expiación por el pecado, el holocausto continuo, la ofrenda de la ofrenda y sus libaciones
12 Y el día quince del mes séptimo tendréis santa convocación; no haréis obra servil, y celebraréis fiesta al Señor por siete días.
13 Y ofreceréis holocausto, sacrificio quemada,
de dulce olor al Señor,
trece novillos, dos carneros,
y catorce corderos del primer año;
serán sin defecto;
14 Y su presente será de harina amasada con aceite, tres décimas por cada becerro de los trece becerros, dos décimas por cada carnero de los dos carneros,
15 Y una décima parte para cada cordero de los catorce corderos:
16 Y un cabrito de los cabritos para expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
17 El segundo día ofreceréis doce becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin mancha;
18 Y su presente y sus libaciones por los becerros, por los carneros y por los corderos, conforme al número de ellos, conforme á la costumbre.
19 Y un cabrito de los machos cabríos para expiación, además del holocausto continuo, y su ofrenda y sus libaciones.
20 El tercer día, once becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto;
21 Y su presente y sus libaciones por los becerros, por los carneros y por los corderos, conforme al número de ellos, conforme á la costumbre.
22 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, junto al holocausto continuo,
y su ofrenda y su bebida
ofreciendo.
23 El cuarto día, diez becerros, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto
24 Su ofrenda y sus libaciones por los becerros, por los carneros y por los corderos, serán conforme a su número, conforme a la costumbre
25 Y un cabrito de los cabritos para expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
26 El quinto día, nueve becerros, dos carneros y catorce corderos de un año sin mancha
27 Y su presente y sus libaciones por los becerros, por los carneros y por los corderos, conforme al número de ellos, conforme á la costumbre.
28 Y un macho cabrío por expiación, junto al holocausto continuo, y su presente, y su libación.
29 El sexto día, ocho becerros, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto
30 Y su presente y sus libaciones por los becerros, por los carneros y por los corderos, conforme al número de ellos, conforme á la costumbre.
31 un macho cabrío como ofrenda por el pecado, junto al holocausto continuo, junto al holocausto continuo,
su ofrenda y su bebida
ofreciendo.
32 El séptimo día, siete becerros, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto
33 Y su presente y sus libaciones por los becerros, por los carneros y por los corderos, conforme al número de ellos, conforme á la costumbre.
34 Y un macho cabrío por expiación, junto al holocausto continuo, su presente y su libación.
35 El octavo día tendréis reunión solemne; no haréis en ella obra servil.
36 Y ofreceréis holocausto, sacrificio quemada, de olor grato á Jehová: un becerro, un carnero, siete corderos de un año sin defecto;
37 Su ofrenda y sus libaciones por el becerro, por el carnero y por los corderos, serán conforme a su número, conforme a la costumbre
38 Y un macho cabrío por expiación, junto al holocausto continuo, y su presente, y su libación.
39 Estas cosas haréis a Jehová en vuestras fiestas solemnes, sin vuestros votos, y vuestras ofrendas voluntarias, para vuestros holocaustos, para vuestras ofrendas, para vuestras libaciones y para vuestras ofrendas de paz.
CAPÍTULO 30
40 Y Moisés lo dijo a los hijos de Israel conforme a todo lo que Jehová había mandado a Moisés.
De votos.
1 Y habló Moisés á los príncipes de las tribus acerca de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.
2 Si alguno hiciere voto á Jehová, ó jurare atar su alma con servidumbre, no quebrantará su palabra, hará conforme á todo lo que sale de su boca.
3 Si una mujer también hace voto al Señor, y se ata con una servidumbre, estando en casa de su padre en su juventud,
4 Y su padre oirá su voto, y su vínculo con que ata su alma, y su padre callará en ella; entonces todos sus votos permanecerán, y todo vínculo con que ata su alma permanecerá.
5 Mas si su padre la repudiare el día que oyere, no permanecerá ninguno de sus votos, ni de sus prisiones con que hubiere atado su alma; y Jehová la perdonará, porque su padre la desautorizó.
6 Y si tuvo marido, cuando hizo voto, ó de sus labios profirió alguna cosa, con que ató su alma,
7 Y oyéndolo su marido, calló á ella el día que lo oyó: entonces sus votos serán firmes, y sus cadenas con que ella ató su alma serán firmes.
8 Mas si su marido la repudiare el día que lo oyere, hará la promesa que ella hizo, y la que ella pronunció con sus labios, con que ató su alma, sin efecto; y Jehová la perdonará.
9 Pero todo voto de viuda y de divorciada, con que hayan atado sus almas, se levantará contra ella
10 Y si ella jurara en casa de su marido, o atase su alma con juramento,
11 Y oyéndolo su marido, calló á ella, y no la rechazó: entonces todos sus votos serán firmes, y toda servidumbre con que hubiere atado su alma permanecerá.
12 Pero si su marido los ha anulado por completo el día que los oyó, entonces todo lo que salió de sus labios acerca de sus votos, o acerca de la servidumbre de su alma, no permanecerá. Su marido los ha anulado, y Jehovah la perdonará
13 Todo voto, y todo juramento vinculante para afligir el alma, su marido puede establecerlo, o su marido puede hacerlo nulo.
14 Pero si su marido calla con ella de día en día
CAPÍTULO 31
día; entonces él la confirma a todas
votos, o todos sus lazos, que son
sobre ella; él los confirma,
porque él le hizo callar en su
el día que los oyó.
15 Pero si alguno de los caminos los invalida después de haberlos oído, llevará su iniquidad
16 Estos son los estatutos que el Señor mandó a Moisés, entre un hombre y su mujer, entre el padre y su hija, estando aún en su juventud en la casa de su padre.
Los madianitas son despojados, y
Balaam murió, Moisés se enojó.
1 Jehovah habló a Moisés diciendo
2 Venga los hijos de Israel de los madianitas; después serás reunido a tu pueblo.
3 Y habló Moisés al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, y vayan contra los madianitas, y venguen á Jehová de Madián.
4 De cada tribu mil, de todas las tribus de Israel, enviaréis a la guerra.
5 Y fueron librados de los millares de Israel, mil de cada tribu, doce mil armados para la guerra.
6 Moisés los envió a la guerra, mil de cada tribu, a ellos y a Finees hijo de Eleazar, sacerdote, a la guerra con el Santo
y las trompetas para
Sopla en su mano.
7 Y pelearon contra los madianitas, como Jehová lo había mandado á Moisés; y mataron á todos los varones.
8 Y mataron a los reyes de Madián, además de los otros muertos: Evi, Requem, Zur, Hur, y Reba, cinco reyes de Madián: también mataron á cuchillo á Balaam hijo de Beor.
9 Y los hijos de Israel tomaron cautivas todas las mujeres de Madián, y sus niños, y tomaron despojos de todas sus bestias, y todas sus ovejas, y todos sus bienes.
10 Y quemaron con fuego todas sus ciudades en que habitaban, y todas sus hermosas fortalezas.
11 Y tomaron todo el botín y toda la presa, tanto de hombres como de bestias.
12 Y trajeron los cautivos, y la presa, y el botín, á Moisés, y al sacerdote Eleazar, y á la congregación de los hijos de Israel, al campo de los campos de Moab, que están junto al Jordán, cerca de Jericó.
13 Y salieron Moisés, y el sacerdote Eleazar, y todos los príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del campamento.
14 Y Moisés se enojó con los oficiales del ejército, con los capitanes de millares, y con los jefes de millares.
capitanes de más de cientos, que
vino de la batalla.
15 Y Moisés les dijo: ¿Habéis salvado a todas las mujeres?
16 He aquí que éstos hicieron pecar a los hijos de Israel por consejo de Balaam contra Jehová en el negocio de Peor, y hubo plaga en la congregación de Jehová.
17 Ahora pues, matad á todo varón de entre los niños, y matad á toda mujer que hubiere conocido al hombre, acostándose con él.
18 Pero todas las mujeres que no han conocido a un hombre acostándose con él, manténganse vivas para ustedes.
19 Y vosotros permaneced fuera del campamento siete días: cualquiera que haya matado a alguien, y cualquiera que haya tocado a alguno muerto, purificaos a vosotros mismos y a vuestros cautivos al tercer día, y al séptimo día.
20 Y purificad todos vuestros vestidos, y todo lo que está hecho de pieles, y todo lo que está hecho de pelo de cabra, y todo lo que está hecho de madera.
21 Y el sacerdote Eleazar dijo á los hombres de guerra que iban á la batalla: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová mandó á Moisés:
22 Sólo el oro, la plata, el bronce, el hierro, el estaño y el plomo
23 Todo lo que permaneciere en el fuego, lo haréis pasar por el fuego, y será limpio; y será purificado con el
agua de separación; y todo eso
no permanecéis en el fuego que haréis
ir a través del agua.
24 Y lavaréis vuestras ropas el séptimo día, y seréis limpios, y después entraréis en el campamento.
25 Jehovah habló a Moisés diciendo
26 Toma la suma de la presa que fue tomada, tanto de hombres como de animales, tú, y el sacerdote Eleazar, y los principales padres de la congregación.
27 Y repartid la presa en dos partes: entre los que tomaron la guerra contra ellos, los que salieron á la guerra, y entre toda la congregación.
28 Y haz tributo á Jehová de los hombres de guerra que salieron á la guerra: una alma de quinientos, así de las personas como de los beeves, y de los asnos, y de las ovejas.
29 Tomad de la mitad de ellos, y dadlo al sacerdote Eleazar, para ofrenda elevada de Jehová.
30 Y de la mitad de los hijos de Israel, tomarás una porción de cincuenta, de las personas, de los beeves, de los asnos, y de las ovejas, de toda bestia, y las darás a los levitas, que guardan la guarda del tabernáculo de Jehová.
31 Moisés y el sacerdote Eleazar hicieron lo que el Señor le mandó a Moisés.
32 Y el botín, el resto de la presa que los hombres de guerra habían tomado, era seiscientas setenta y cinco mil ovejas;
33 y sesenta y doce mil beeves,
34 y sesenta y mil asnos,
35 Y treinta y dos mil personas en total, de mujeres que no habían conocido al hombre acostándose con él.
36 Y la mitad, que era la parte de los que salían á la guerra, era en número de trescientas y siete mil y treinta y quinientos ovejas.
37 Y el tributo del Señor de las ovejas era seiscientos sesenta y quince.
38 Y las abejas eran treinta y seis mil; de las cuales el tributo del Señor era sesenta y doce.
39 Y los asnos eran treinta mil quinientos; de los cuales el tributo del Señor era sesenta y uno.
40 Y las personas eran dieciséis mil; de las cuales el tributo del Señor era treinta y dos personas.
41 Y Moisés dio el tributo que era la ofrenda del Señor, al sacerdote Eleazar, como Jehová lo había mandado a Moisés.