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Padres Ante-Nicenos, Vol. VIII: Padres del Tercer y Cuarto Siglo: Los Doce Patriarcas, Extractos y Epístolas, La Clementina, Apócrifos, Decretales, Memorias de Edesa y Documentos Siríacos, Restos de la Primera Edad
Parte 2
1. La copia de las palabras de Simeón, lo que habló a sus hijos antes de morir, en el año ciento veinte de su vida, en el año en que murió José. Porque vinieron a visitarlo cuando estaba enfermo, y se fortaleció, y se sentó y los besó, y les dijo:
2Oíd, hijos míos, oíd á Simeón vuestro padre, lo que tengo en mi corazón. Yo nací de Jacob mi padre, su segundo hijo; y mi madre Lea me llamó Simeón, porque Jehová oyó su oración. 49 Me fortalecí en gran manera; me reduje de ninguna acción, ni tuve miedo de nada. Porque mi corazón era duro, y mi mente inmóvil, y mis entrañas insensatas; porque también el valor se ha dado de El Altísimo a los hombres en el alma y en el cuerpo. Y en aquel tiempo yo estaba celoso de José porque nuestro padre lo amaba; 50 Y yo me propuse contra él destruirlo, porque el príncipe de engaños había enviado espíritu de celo y cegado mi mente, para que no le considerara como hermano, y no perdonara a Jacob mi padre. Mas su Dios y el Dios de sus padres enviaron a su ángel, y lo libraron de mis manos. Porque cuando fui a Siquem para traer ungüento para las ovejas, y Rubén a Dotham, donde estaban nuestros bienes y todas nuestras provisiones, Judá nuestro hermano lo vendió a los ismaelitas. Y cuando vino Rubén se entristeció, porque quería que se lo devolviera a salvo a su padre. 51 Pero yo me enojé contra Judá por haberle dejado salir vivo, y por cinco meses yo permanecí enojado contra él; pero Dios me refrenó, y me retuvo toda obra de mis manos, porque mi mano derecha estaba medio seca por siete días. Y supe, hijos míos, que por causa de José esto me sucedió, y me arrepentí y lloré; y rogué al Señor que me devolviera mi mano, y que me guardara de toda contaminación y envidia, y de toda locura. Porque sabía que había inventado un mal delante del Señor y de Jacob mi padre, por causa de José mi hermano, en el sentido de que le envidiaba.
3Y ahora, hijos, mirad el espíritu de engaño y de envidia; porque la envidia domina toda la mente del hombre, y no le deja comer, ni beber, ni hacer nada bueno; le sugiere siempre que le destruya lo que envidia; y el que tiene envidia florece siempre, pero el que tiene envidia se desvanece. Dos años de días afligí mi alma con ayuno en el temor del Señor, y aprendí que la liberación de la envidia viene por el temor de Dios. Si alguno huye al Señor, el espíritu malo se aleja de él, y su mente se vuelve fácil. Y de aquí en adelante simpatiza con aquel a quien envidia, y no condena a los que le aman, y así cesa de envidiar.
4Y mi padre preguntó acerca de mí, porque vio que yo estaba triste; y dije: Estoy dolorido en mi hígado. Porque yo me entristecí más que todos ellos, porque yo era culpable de la venta de José. Y cuando descendimos a Egipto, y me ató como espía, yo sabía que yo padecía justamente, y no me entristecí. Ahora bien, José era un hombre bueno, y tenía el Espíritu de Dios dentro de él: compasivo y lamentable, no me dio malicia; más aún, me amó como los demás de sus hermanos. Mirad, pues, hijos míos, de todos los celos y envidias, y andad en soledad de alma y de buen corazón, teniendo presente al hermano de vuestro padre, para que Dios os dé también gracia y gloria, y bendición sobre vuestras cabezas, como vosotros habéis visto en él. No nos reprochó en todos sus días esto, sino que nos amáis a cada uno de su corazón con su propia alma, y más allá de sus propios hijos; y nos glorificó, y dio riquezas y ganado, y frutos libremente a todos. 12 de vosotros el espíritu de envidia, porque esto hace que el alma se asalte y destruya el cuerpo; torna sus propósitos en ira y guerra, y se agita a sangre, y conduce la mente a frenesí, y no deja que la prudencia actúe en los hombres; además, quita el sueño, y hace temblar al alma y temblar al cuerpo. Porque aun en el sueño algunos celos maliciosos, engañándole, cruje su alma, y con espíritus impíos lo perturba, y hace que el cuerpo se alterne, y la mente despierte del sueño en confusión; y como si tuviera un espíritu malo y venenoso, así se lo parece a los hombres.
5. Por tanto, José era hermoso en apariencia, y de buena manera mirar, porque no habitó en él ninguna maldad; porque en la angustia del espíritu el rostro lo declara. Y ahora, hijos míos, haced vuestro corazón bueno delante de Jehová, y vuestros caminos rectos delante de los hombres, y hallaréis gracia delante de Dios y de los hombres. Y no os aseguréis de fornicar, porque la fornicación es madre de todos los males, separándose de Dios, y poniéndose cerca de Beliar. Porque he visto que está escrito en la escritura de Enoc 52 que tus hijos con vosotros se corromperán en fornicación, y harán mal contra Leví a espada; mas no prevalecerán contra Leví, porque él hará la guerra de Jehová, y vencerá a todos vuestros ejércitos; y habrá pocos divididos en Leví y en Judá, y no habrá ninguno 53 de ti por soberanía, como también mi padre Jacob profetizó en sus bendiciones.
6. He aquí que yo os he anunciado todas las cosas, para que sea limpio del pecado de vuestras almas. Si quitáis de vosotros vuestra envidia, y toda vuestra dureza de cerviz, como rosa florecerán mis huesos en Israel, y como lirio mi carne en Jacob, y mi olor será como el olor de Libano; y como cedros se multiplicarán de mí para siempre, y sus ramas se extenderán de lejos. Entonces perecerán la simiente de Canaán, y no habrá remanente para Amalec, y todos los cappadocianos 54 perecerán, y todos los hititas 55 será destruida por completo. Entonces la tierra de Cam será desfallecida, y todo pueblo perecerá. Entonces toda la tierra descansará de la angustia, y todo el mundo debajo del cielo de la guerra. Entonces Sem será glorificado, porque el Señor Dios, el Poderoso de Israel, se manifestará sobre la tierra como hombre 56 y salvo por Él Adán. 57 Entonces todos los espíritus de engaño serán pisoteados bajo los pies, y los hombres gobernarán sobre los espíritus impíos. Entonces me levantaré con gozo, y bendeciré El Altísimo por sus maravillas, porque Dios tomó un cuerpo, comió con los hombres y salvó a los hombres.
7Y ahora, hijos míos, obedeced a Leví, y en Judá seréis redimidos 58 y no os alcéis contra estas dos tribus, porque de ellas se levantará para vosotros la salvación de Dios; porque el Señor levantará de Leví como un sacerdote 59 y de Judá como un Rey, Dios y hombre. 60 Así salvará a todos los gentiles y a la raza de Israel. Por tanto, os mando todo, para que también vosotros ordenéis a vuestros hijos, para que los guarden por sus generaciones.
8Y acabó Simeón de mandar á sus hijos, y durmió con sus padres, de ciento veinte años. Y le pusieron en un ataúd de madera incorruptible, para que tomara sus huesos á Hebrón. Y los llevaron en la guerra de los Egipcios en secreto; porque los huesos de José Egipcios guardaban en la casa del tesoro del palacio; porque los hechiceros les habían dicho que al partir los huesos de José había en todo Egipto tinieblas y tinieblas, y gran plaga para los Egipcios, de modo que aun con lámpara no se reconocería á su hermano.
9Y los hijos de Simeón lloraron a su padre conforme a la ley de duelo, y estuvieron en Egipto hasta el día de su partida de Egipto por mano de Moisés.
Notas a pie de página
11:49
General xxix. 33.
11:50
Que Simeón fue prominente en la hostilidad a José, es tal vez implícita por su detención en Egipto como garantía para el regreso de los demás; y la tradición judía generalmente concuerda con esta opinión. Cf. el Targum del Pseudo-Jonathan en General xxxvii. 19: “Simeón y Leví, que eran hermanos en consejo, dijeron el uno al otro: Matémoslo.” También este mismo Targum en el general xlii. 24: “Y tomó de ellos a Simeón, que había aconsejado matarlo.” Cf. también Breshith Rabba, § 91.
11:51
[Gen. 37:22, 29, Gen. 42:22.]
12:52
[Véase Com del Presidente., N.T., vol. iv. p. 387, ed. Scribners.]
12:53
La Cam. ms. parece erróneamente omitir lo negativo aquí. La referencia es sin duda a la general xlix. 7.
12:54
La referencia parece ser a los filisteos. Cf. Deut. 2:23, Amos 9:7, donde el LXX. lee Καππαδοκία.
12:55
[Para ver las opiniones modernas de estos, véase Encyc, Brit., s.v. “Hittitas.”]
12:56
[Dos de los muchos pasajes que no dejan lugar al imaginario “Unitarismo” de Lardner en este autor.]
12:57
La construcción aquí es incómoda de los participios después ὅτι: posiblemente una cláusula puede haber abandonado después de ᾽Αδάμ.
12:58
[Véase pág. 10, nota 5, supra.]
12:59
Juan el Bautista. Su grandeza es declarada por Cristo mismo.]
12:60
[Dos de los muchos pasajes que no dejan lugar al imaginario “Unitarismo” de Lardner en este autor.]
Notas a pie de página
III.—El Testamento de Leví Con respecto al sacerdocio y la arrogancia.
1. La copia de las palabras de Leví, lo que él había señalado a sus hijos, conforme a todas las cosas que debían hacer, y lo que les había de suceder hasta el día del juicio. Él estaba en buena salud cuando los llamó a él, porque se le había demostrado que debía morir. Y cuando se reunieron juntos les dijo::
2Yo Leví fue concebido en Harán y nació allí, y después de eso vine con mi padre a p. 13 Siquem. Y yo era joven, como de veinte años, cuando con Simeón hice la venganza de Hamor por nuestra hermana Dina. Y cuando apacentamos nuestras ovejas en Abel-Maul, un espíritu de entendimiento del Señor vino sobre mí, 61 Y vi a todos los hombres corrompiendo su camino, y que la injusticia había edificado muros para sí, y la iniquidad se sentó sobre torres; y me entristecí por la raza de los hombres, y oré al Señor para que me salvara. Entonces cayó sobre mí un sueño, y vi un monte alto: este es el monte de Aspis 62 Y he aquí que los cielos fueron abiertos, y un ángel de Dios me dijo: Leví, entra. Y entré del primer cielo al segundo, y vi allí agua que colgaba entre el uno y el otro. Y vi un tercer cielo mucho más brillante que esos dos, porque había en él una altura sin límites. Y dije al ángel: ¿Por qué es esto? Y el ángel me dijo: No te maravilles de esto, porque verás otros cuatro cielos más brillantes que éstos, y sin comparación, cuando hayas subido allí; porque estarás cerca del Señor, y serás su ministro, y contarás sus misterios a los hombres, y proclamarás acerca de Aquel que redimirá a Israel; 63 Y por ti y Judá se manifestará Jehová entre los hombres, salvo en ellos toda raza de hombres; y de la porción de Jehová será tu vida, y él será tu campo y viña, frutos, oro y plata.
3. Oíd, pues, acerca de los siete 64 El segundo tiene fuego, nieve, hielo, listo para el día de la ordenanza del Señor, en el justo juicio de Dios; en él están todos los espíritus de las venganzas sobre los impíos. En el tercero están las huestes de los ejércitos que están ordenados para el día del juicio, para hacer venganza sobre los espíritus del engaño y de Beliar. Y los cielos hasta el cuarto sobre éstos son santos, porque en el más alto de todos mora la Gran Gloria, en el santo de los santos, muy por encima de toda santidad. En el cielo junto a él están los ángeles de la presencia del Señor, que ministran y propician al Señor por todas las ignorancias de los justos; y ofrecen al Señor un olor sensiblemente dulce y una ofrenda inscruentable. Y en el cielo debajo de éste están los ángeles que llevan las respuestas a Su presencia, los ángeles de los justos. Y en el cielo junto a este están los tronos, los dominios que se ofrecen a Dios en los cielos, y en los cielos, por las cuales no se mueven los hombres, sino que están en la tierra, en la tierra, en la cual están en peligro, y en la tierra, en la tierra, en la tierra, en El Altísimo.
4Ahora, pues, sabed que Jehová juzgará á los hijos de los hombres; porque cuando las peñas se rasguen, 65 y el sol se apagaba, y las aguas se secaban, y el fuego temblaba, y toda la creación se turbaba, y los espíritus invisibles se derritían, y el sepulcro 66 mimado en el sufrimiento de El Altísimo, 67 Los hombres incrédulos permanecerán en su iniquidad, por lo tanto con castigo serán juzgados. El Altísimo Y tú, que has oído tu oración, para apartarte de la iniquidad, y que has de llegar a serle hijo, y siervo, y ministro de su presencia. Y resplandecerás en Jacob una luz resplandeciente de ciencia, y como el sol serás á toda la simiente de Israel. Y te será dada bendición, y á toda tu simiente, hasta que Jehová visitará á todas las gentes en las misericordias de su Hijo para siempre. Mas tus hijos pondrán sobre él mano para crucificarle; y por tanto te será dado consejo y entendimiento, para que instruyas á tus hijos acerca de él, porque el que le bendice será bendito, y los que le maldijeren perecerán.
5Y el ángel me abrió las puertas del cielo, y vi el templo santo, y El Altísimo Y me dijo: Leví, te he dado las bendiciones del sacerdocio hasta que venga y resida en medio de Israel. Entonces el ángel me trajo a la tierra, y me dio un escudo y una espada, y dijo: Haz venganza en Siquem por causa de Dina, y yo estaré contigo, porque Jehová me ha enviado. Y en aquel tiempo destruí a los hijos de Hamor, como está escrito en las tablas celestiales. 68 Y yo le dije: Te ruego, Señor, que me digas tu nombre, para que te invoque en un día de tribulación. Y él dijo: Yo soy el ángel que intercede por la raza de Israel, y no los hiera del todo, porque todo espíritu malo lo ataca. Y después de estas cosas yo era como si fuera despertado, y bendito El Altísimo, y el ángel que intercede por la raza de Israel, y por todos los justos. 69
p. 14 6Y cuando llegué a mi padre, encontré un escudo de bronce; 70 por lo cual también el nombre del monte es Aspis, que está cerca de Gebal, al lado derecho de Abila; y guardé estas palabras en mi corazón. Y consulté con mi padre y con Rubén mi hermano, que él debía decir a los hijos de Hamor que fueran circuncidados; porque yo estaba celoso por la abominación que habían hecho en Israel. Y maté a Siquem al principio, y Simeón mató a Hamor. Y después de esto vinieron nuestros hermanos y golpearon la ciudad a filo de espada; y nuestro padre lo oyó y se enojó, y se entristeció por haber recibido la circuncisión, y después de esto había sido muerto, y por sus bendiciones hizo otra cosa. con nosotrosPorque pecamos porque habíamos hecho esto contra su voluntad, y él estaba enfermo en aquel día. Pero yo sabía que la sentencia de Dios era mala para Siquem; porque ellos procuraban hacer a Sara como lo hicieron con nuestra hermana Dina, y Jehová los estorbó. Y así persiguieron a Abraham nuestro padre cuando era un extraño, y ellos acorralaron sus ovejas cuando se multiplicaron sobre él; y Jeblae su siervo, nacido en su casa, se enfadó. Y así hicieron a todos los extranjeros, quitándoles a sus esposas por la fuerza, y los hombres mismos que se dirigían al exilio. Pero la ira del Señor vino repentinamente sobre ellos hasta el extremo. 71
7Y dije á mi padre: No te enojes, señor, porque Jehová hará que por ti se pierda el Cananeo, y te dará su tierra, y tu simiente después de ti. Porque desde este día en adelante será Sichêm llamada ciudad de los que no tienen entendimiento; porque como un hombre se burla de un necio, así los burlamos, porque cometieron insensatez en Israel para contaminar á nuestra hermana. Y tomamos de allí á nuestra hermana, y nos fuimos, y vinimos á Beth-el.
8Y allí vi otra cosa como la primera, después que pasamos setenta días. Y vi siete hombres con vestidos blancos que me decían: Levántate, vístete del manto del sacerdocio, y de la corona de justicia, y de la coraza de entendimiento, y del vestido de verdad, y de la diadema de la fe, y de la tiara de milagro, y del ephod de profecía. 72 Y cada uno de ellos llevando cada una de estas cosas se vistió sobre mí, y dijo: De aquí en adelante serás sacerdote del Señor, tú y tu simiente para siempre. Y el primero me ungió con aceite santo, y me dio la vara del juicio. El segundo me lavó con agua pura, y me alimentó con pan y vino, las cosas santísimas, 73 Y me vistió de un manto santo y glorioso; y el tercero me vistió de una vestidura de lino semejante a un efod. El cuarto me rodeó con un cinto semejante a púrpura. El quinto me dio un sarmiento de oliva rica. El sexto me puso una corona sobre la cabeza. El séptimo puso sobre mi cabeza una diadema de sacerdocio, y llenó mis manos de incienso, de modo que yo serví como sacerdote a Jehová. Y me dijeron: Leví, tu simiente será dividida en tres ramas. 74 por señal de la gloria del Señor que ha de venir; y el primero será el que ha sido fiel; ninguna parte será mayor que la suya. El segundo será en el sacerdocio. El tercero - un nuevo nombre será llamado sobre él, porque se levantará como rey de Judá, y establecerá un nuevo sacerdocio, según la moda de los gentiles, a todos los gentiles. 75 Y su aparición será inefable, como de un exaltado 76 Y todo lo deseable en Israel será para ti y para tu simiente, y todo lo hermoso que miraréis comeréis, y la mesa de Jehová repartirá tu simiente, y algunos de ellos serán sumos sacerdotes, y jueces, y escribas; porque por su boca será guardado el lugar santo. Y cuando desperté, entendí que esto era semejante al primero. Y escondí esto también en mi corazón, y no lo dije á ningún hombre sobre la tierra.
9Y después de dos días yo y Judá subimos a Isaac después de 77 Padre nuestro, y el padre de mi padre me bendijo conforme a todas las palabras de las visiones que yo había visto, y no quiso venir con nosotros a Betel. Y cuando llegamos a Betel, mi padre Jacob vio en una visión acerca de mí, que yo sería a ellos por sacerdote al Señor, y se levantó de mañana, y pagó el diezmo de todos al Señor por medio de mí. Y vinimos a Hebrón para morar allí, e Isaac me llamó continuamente para que me hiciera recordar la ley del Señor, como me mostró el ángel de Dios. Y me enseñó la ley del sacerdocio, de sacrificios, holocaustos, primicias, ofrendas voluntarias, ofrendas de gracias. Y cada día me estaba instruyendo, y se preocupaba por mí delante del Señor. Y me dijo: Toma atención, hijo mío, del espíritu de fornicación; porque esto será p. 15 y por tu simiente contaminarás las cosas santas. Toma, pues, para ti, siendo aún joven mujer, sin mancha, ni contaminación, ni raza de filisteos ni de gentiles. Y antes de entrar en el santuario, báñate 78 Y cuando ofrecieres el sacrificio, lava; y otra vez cuando acabares el sacrificio, lava. De doce árboles que tienen hojas, ofrece los frutos al Señor, como también me enseñó Abraham; y de toda bestia limpia y de toda ave limpia ofrece un sacrificio al Señor, y de todo primogénito y de todo vino ofrece primicias; y todo sacrificio sal con sal. 79
10Ahora, pues, guardad todo lo que os mando, hijos; porque todo lo que he oído de mis padres os he dado a conocer. Yo soy claro de toda vuestra impiedad y rebelión que haréis al final de los siglos contra el Salvador del mundo, obrando impíamente, engañando a Israel, y levantando contra él grandes males del Señor. 80 Y vosotros trataréis sin ley con Israel, para que Jerusalén no soporte vuestra maldad; sino que el velo del templo será rasgado, para que no cubra vuestra vergüenza. Y seréis esparcidos como cautivos entre las naciones, y seréis por oprobio y por maldición, y por pisoteamiento bajo los pies. Porque la casa que Jehová escogiere será llamada Jerusalén, como está contenida en el libro de los Enoc los justos. 81
11Y cuando tomé mujer, yo tenía veintiocho años, y su nombre era Melcha. Y concibió y parió un hijo, y llamó su nombre Gersham, porque éramos extranjeros en nuestra tierra; porque Gersham es interpretado como morador. Y vi de él que no sería de primer rango. Y nació Coath en mi año treinta y cinco, hacia el oriente. Y vi en visión que estaba en alto en medio de toda la congregación. Por eso llamé su nombre Coath, que significa principio de majestad y de instrucción. Y en tercer lugar, me dio a luz Merari, en el año cuarenta de mi vida; y como su madre le dio a luz con dificultad, le llamó Merari, que significa mi amargura, porque también murió. Y Joquebed nació en mi año sesenta y cuatro, en Egipto, porque yo era famoso entonces en medio de mis hermanos.
12. Y tomó Gersham mujer, y parióle Lomni y Semei. Y los hijos de Coath, Ambram, Isaar, Chebro, y Ozel. Y los hijos de Merari, Mooli y Homusi. Y en mi año noventa y cuatro Ambram tomó por mujer a mi hija Jochebed, porque habían nacido en un día, él y mi hija. Yo tenía ocho años cuando fui a la tierra de Canaán, y dieciocho años cuando maté a Siquem, y en diecinueve años fui a sacerdote, y en veintiocho años tomé mujer, y en cuarenta años fui a Egipto. Y he aquí vosotros mis hijos, mis hijos, aun los hijos de Siquem. de En mi año ciento dieciocho José murió.
13Y ahora, hijos míos, os mando que temáis a nuestro Señor con todo vuestro corazón, y andéis en sencillez según todo lo que Él os ha ordenado. 82 Y también enseñáis a vuestros hijos a aprender, para que tengan entendimiento en toda su vida, leyendo incesantemente la ley de Dios; porque todo aquel que conozca la ley de Dios será honrado, y no será extranjero adonde quiera que vaya. Y ganará muchos amigos más que sus antepasados; y muchos hombres desearán servirle, y oír la ley de su boca. Trabajad justicia, hijos míos, sobre la tierra, para que halleis tesoro En los cielos sembraréis en vuestras almas cosas buenas, para que las halléis en vuestra vida. Porque si sembrareis cosas malas, segaréis toda aflicción y aflicción. Consiguid sabiduría en el temor de Dios con diligencia; porque aunque haya plomo en el cautiverio, y las ciudades sean destruidas, y las tierras, y el oro y la plata, y toda posesión se pierdan, la sabiduría de los sabios no podrá quitar, sino la ceguera de la impiedad y la parálisis del pecado; porque aun entre sus enemigos será para él glorioso, y en una tierra extraña será hallado amigo, y en medio de enemigos. Si alguno enseña estas cosas y las hace, será entronizado con reyes, como también lo fue José nuestro hermano.
14Y ahora, hijos míos, he aprendido de la escritura de Enoc que al fin haréis impíamente, poniendo vuestras manos sobre el Señor con toda maldad; y vuestros hermanos se avergonzarán por causa de vosotros, y a todos los gentiles se hará burla. Porque nuestro padre Israel será puro de la impiedad de los principales sacerdotes que pondrán sus manos sobre el Salvador del mundo. Puro es el cielo sobre la tierra, y vosotros sois las luces del cielo como el sol y la luna. ¿Qué harán todos los gentiles si os entenebráis con impiedad? Así traeréis maldición sobre nuestra raza por la cual vino la luz del mundo, que fue dada entre vosotros para alumbrar a todo hombre. 83 A él desearéis matar, enseñando mandamientos contrarios a las ordenanzas de Dios. Robaréis las ofrendas del Señor, y robaréis de Su porción; y antes de sacrificaros al Señor, tomaréis las partes más escogidas, en atropello comiéndolas p. 16 con rameras. Entre excesos 84 ¿Enseñaréis los mandamientos del Señor, las mujeres que tienen maridos contaminaréis, y las vírgenes de Jerusalén contaminaréis; y con rameras y adúlteras seréis unidos. Tomaréis por mujeres a las hijas de los gentiles, purificándolas con una purificación ilegal; y vuestra unión será semejante a Sodoma y Gomorra en impiedad. Y seréis hinchados a causa del sacerdocio que se levanta contra los hombres. Y no sólo así, sino también siendo hinchados contra los mandamientos de Dios, os burlaréis de las cosas santas, burlándose de la afrenta.
15Por tanto, el templo que Jehová escogiere será desolado en inmundicia, y vosotros seréis cautivos por todas las naciones, y seréis abominación entre ellas, y recibiréis afrenta y vergüenza eterna del justo juicio de Dios; y todos los que os vean huirán de vosotros. Y si no fuera por Abraham, Isaac y Jacob nuestros padres, ninguno de mi simiente quedará sobre la tierra.
16Y ahora he aprendido en el libro de Enoc que por setenta semanas os extraviaréis, y profanaréis el sacerdocio, y contaminaréis los sacrificios, y corromperéis la ley, y desacataréis las palabras de los profetas. En perversidad perseguiréis á los justos, y aborreceréis á los piadosos; aborreceréis las palabras de los fieles, y al hombre que renueva la ley en poder de los justos. El Altísimo ¿Llamaréis a un engañador? 85 y al fin, como suponeis, lo mataréis, sin entender Su resurrección, tomando impíamente sobre vuestras propias cabezas la sangre inocente. 86 Por causa de Él, vuestros santos lugares serán desolados, contaminados hasta la tierra, y no tendréis ningún lugar limpio; pero seréis entre los gentiles maldición y dispersión, hasta que Él os vuelva a mirar, y con misericordia os llevará a sí mismo por la fe y el agua. 87
17Y por cuanto habéis oído acerca de las setenta semanas, oíd también acerca del sacerdocio; porque en cada jubileo habrá sacerdocio. En el primer jubileo, el primero que es ungido para el sacerdocio será grande, y hablará a Dios como a Padre; y su sacerdocio será lleno del temor de Jehová, y en el día de su alegría se levantará para la salvación del mundo. En el segundo jubileo, el que es ungido será concebido en la tristeza de sus amados; y su sacerdocio será honrado, y será glorificado entre todos. Y el tercer sacerdote será sostenido con dolor; y el cuarto será afligido, porque la injusticia será impuesta sobre él en gran manera, y todo Israel aborrecerá a cada uno su prójimo. El quinto será celebrado en tinieblas, así también el sexto y el séptimo. Y en el séptimo habrá contaminación como yo no puedo expresarla, delante del Señor y de los hombres, porque ellos sabrán que estas cosas serán hechas. Por tanto, estarán en cautiverio y por presa y por su tierra y por su hacienda serán destruidas. Y en las cavernas, en las cavernas, en las cavernas volverán a la tierra, y en la tierra de los cielos, y en la tierra, y en tierra, y en
18Y después que su castigo haya venido del Señor, entonces el Señor levantará al sacerdocio un nuevo sacerdote, a quien todas las palabras del Señor serán reveladas; y él ejecutará un juicio de verdad sobre la tierra, 88 en la plenitud de los días, y su estrella se levantará en el cielo, 89 como un rey que derrama la luz del conocimiento en el sol del día, y será engrandecido en el mundo hasta Su ascensión. Él resplandecerá como el sol en la tierra, y echará toda oscuridad del mundo debajo del cielo, y habrá paz en toda la tierra. Los cielos se regocijarán en Sus días, y la tierra se alegrará, y las nubes se alegrarán, y el conocimiento del Señor será derramado sobre la tierra, como el agua de los mares; y los ángeles de la gloria de la presencia del Señor se alegrarán en Él. Los cielos serán abiertos, y desde el templo de gloria vendrá la santificación sobre Él con la voz del Padre, como de Abraham el padre de Isaac. Y la gloria de la presencia del Señor será regocijada. El Altísimo será pronunciado sobre Él, y el espíritu de entendimiento y de santificación reposará sobre Él en el agua. Él dará la majestad del Señor a Sus hijos en verdad para siempre; y no le sucederá nadie por todas las generaciones, ni siquiera para siempre. 90 Y en su sacerdocio todo pecado terminará, y los impíos descansarán del mal, y los justos descansarán en él. Y abrirá las puertas del paraíso, y quitará 91 la espada amenazadora contra Adán, y dará a sus santos a comer del árbol de la vida, 92 Y Beliar será atado por Él, y dará poder a sus hijos para pisar p. 17 sobre los espíritus malignos. 93 Y el Señor se alegrará en sus hijos, y el Señor se agradará en su amado para siempre. Entonces Abraham, Isaac y Jacob se regocijarán, y yo me alegraré, y todos los santos se vestirán de alegría.
19. Y ahora, hijos míos, todos vosotros habéis oído; escoged, pues, para vosotros las tinieblas o la luz, o la ley del Señor o las obras de Beliar. Y respondimos a nuestro padre, diciendo: Antes que el Señor andemos conforme a su ley. Y nuestro padre dijo: El Señor es testigo, y sus ángeles son testigos, y yo soy testigo, y vosotros sois testigos de la palabra de vuestra boca. Y dijimos: Nosotros somos testigos. Y así Leví dejó de dar órdenes a sus hijos; y extendió sus pies, y se reunió con sus padres, después que vivió ciento treinta y siete años. Y lo pusieron en un ataúd, y después lo sepultaron en Hebrón, junto con Abraham, Isaac y Jacob.
Notas a pie de página
13:61
[Isa. xi. 2.]
13:62
Véase infra, c. 6.
13:63
Véase Luke xxiv. 21.
13:64
Por la idea judía de siete cielos, cf. Clemente de Alexandra, Strom., iv. 7; y la nota de Wetstein sobre 2 Cor. xii. 2; [también vol. vii. nota 11, esta serie; y vol. ii. nota 7, p. 438, esta serie].
13:65
[Matt. xxvii. 51- ¡No! - ¡No!53.]
13:66
[Hades, más bien.]
13:67
[ἐπὶ τῳ πάθει τοῦ ῾Υψισοῦ. Compare Tatian, vol. ii. p. 71, esta serie.]
13:68
Este documento, cuya idea es la de un libro que contiene lo que está ordenado en el cielo en cuanto al curso del futuro, es a menudo apelado en la literatura apocalíptica, cuando se necesita una declaración oracular de importancia importante. Enoc, el ángel Uriel dice Enoc que las tabletas contienen toda la sabiduría, los moribundos Enoc le dice a sus hijos que las tabletas son la fuente de todo entendimiento, etc. (véase, por ejemplo, cc. 81. 1; 93. 2; 106. 19En el Libro de los Jubileos, se dice de nuevo que inscritos en las tablas son, por ejemplo, el castigo de los ángeles que pecaron con mujeres mortales, el plan de la división de semanas, el nombre de Abraham como amigo de Dios, etc. (cc. 5, 6, 19). Véase también Prueba. Asher, 2, 7, infra.
13:69
[Gen. xlvii. 16. El ángel de Jehová.]
14:70
ἀσπίς. La versión latina da el otro significado a ἀσπίς aquí, de asp o víbora. χαλκῆν, sin embargo, hace "escudo" mucho más probable, ya que no parece que nada en el contexto que apunta a la "serpiente descarada".
14:71
Cita de 1 Tess. 16, donde el contexto también es similar al presente. [Véase la refutación de Lardner de la Grabe aprendida en esta cita, vol. ii. p. 359.]
14:72
Con todo este pasaje podemos comparar la descripción de las vestiduras de Aarón. Exod. 29:5, 6 (LXX.). πέταλον es la traducción de ץיצ, el plato de oro en la frente del sumo sacerdote sobre la mitra. λογίον, o λογεῖον, es el pectoral, con el Urim y Thummim. Para el ποδήρης, véase el Ex. xxviii. 27 (LXX.).
14:73
Sobre la posible referencia aquí a los elementos de la Eucaristía, véase la nota de Grabe, Especialegio, en loc.
14:74
Nitzsch (p. 19, n. 37) explica esta división en tres ἀρχαί, como referencia a las tres órdenes del sacerdocio cristiano. Esto, sin embargo, parece improbable. Cf. Kayser, p. 119; Vorstman, p. 41. Es mucho más probable que la referencia es a Moisés, Aarón, y Cristo. Así con πιστεύσας podemos comparar Núm. xii. 7. Para este uso de ἀρχή, cf. Gén. ii. 10. [Isa. lxvi. 21.]
14:75
[Rom. 16:15, Heb. 5:1.]
14:76
O, si seguimos la lectura de Cd. Oxon., “Profeta de El Altísimo.
14:77
O más bien, con el Cd. Oxon., “con nuestro padre.”
15:78
Constantemente encontramos a Pedro, en el Clementine Homilias y Reconocimientos, combinando con el Agapæ la práctica de baño. Cf., por ejemplo, Recog., iv. 3, v. 36.
15:79
Cf. Hom., xiv. 1[Lev. 2:13, Mark 9:49.]
15:80
[Annas y Caifás. John xix. 11.]
15:81
Este documento se cita con frecuencia en el Testamentos: cf. Sim. 5; Levi 14, 16; Judá 18; Dan 5; Naph. 4; Benj. 9. La mayoría de estas citas, sin embargo, no se encuentran en la obra como ha llegado a nosotros. Por lo tanto, debemos asumir la referencia a algunos otros libros de Enoc no existen ahora, o más bien quizás que son llamamientos generales al espíritu del libro, considerado como una gran fuente de profecía.
15:82
Leer αὐτοῦ con el Cd. Oxon.
15:83
[John 1:4, John 8:12, John 9:5, etc.]
16:84
La palabra πλεονξία, como el “exceso” inglés, no tiene una referencia muy frecuente a los pecados de sensualidad. Cf. 1 Cor. 5:11, Eph. 4:19, Eph. 5:3, 5, Col. 3:5, 1 Thess. 4:6, el contexto en todos los cuales pasajes apuntan fuertemente a esta conclusión. Thesaurus, s.v.
16:85
Véase Matt. xxvii. 63, donde ἐκεῖνος ὁ πλάνος se dice de nuestro Señor.
16:86
[Matt. xxvii. 25.]
16:87
[John 3:5, Isa. 12:3, 1 Pet. 3:20.]
16:88
[Jer. xxxiii. 15.]
16:89
[Matt. ii. 2. Referencias constantes a las pruebas del texto de los Evangelios.]
16:90
Una cláusula adicional ocurre aquí en Cd. Oxon., que generalmente tiene una tendencia a omitir; el copista de Cd. Cam. habiendo posiblemente mirado a las mismas palabras iniciales en la siguiente cláusula: "Y en su sacerdocio los gentiles se multiplicarán en conocimiento sobre la tierra y serán iluminados por la gracia del Señor; pero Israel será minimizado en ignorancia, y se oscurecerá en dolor."
16:91
La lectura del Cd. Oxon. aquí, ἀποστήσει, es preferible a Cd. Cam., στήσει. La versión latina de Grosseteste, con toda probabilidad hecha de esta última, ha stare faciet[Véase pág. 7, nota 1, supra.]
16:92
[Rev. ii. 7.]
17:93
[Luke 10:18, 19.]
Notas a pie de página
IV.—El Testamento de Judá Con respecto a la fortaleza, y el amor al dinero, y la fornicación.
1Y la copia de las palabras de Judá, las cosas que había hablado á sus hijos antes que muriese: y juntándose, vinieron á él, y díjoles: Yo fui el cuarto hijo de mi padre, y mi madre me llamó Judá, diciendo: Doy gracias á Jehová, porque me ha dado un cuarto hijo. 94 Yo fui rápido y activo en mi juventud, y obediente a mi padre en todo; y honré a mi madre y a la hermana de mi madre. Y aconteció que cuando llegué a ser hombre, mi padre Jacob oró por mí, diciendo: Tú serás rey, y prosperarás en todo.
2Y Jehová me mostró gracia en todas mis obras, tanto en el campo como en casa. Cuando vi que podía correr con la cierva, la tomé, y preparé carne para mi padre. Agarré las lechugas en la persecución, y todo lo que había en las llanuras, me aparté. Y una yegua salvaje, y la agarré, y la domestiqué; y maté un león, y saqué un cabrito de su boca. Tomé un oso por su pata, y lo rodé sobre un precipicio; y si alguna bestia se volvía sobre mí, lo rompí como un perro. Encontré el jabalí, y lo apoderé en la persecución, lo rompí. Un leopardo en Hebrón saltó sobre el perro, y lo agarré por la cola, y lo eché de mí, y fue despedazado en pedazos en las costas de Gaza. Un buey salvaje que alimenté en el campo por los cuernos; y lo arruiné y lo eché de mí, y lo arrubé.
3Y cuando los dos reyes de los Cananeos vinieron en ejército contra nuestros rebaños, y con ellos mucha gente, yo mismo corrí sobre el rey Sur y lo cogí; y lo golpeé en las piernas, y lo arrastré abajo, y así lo maté. Y el otro rey, Tapué, 95 Maté mientras él estaba sentado sobre su caballo, y así dispersé a todo el pueblo. Acor el rey, un hombre de estatura gigante, lanzando dardos delante y detrás mientras él estaba sentado a caballo, maté; porque yo arrojaba una piedra de sesenta libras de peso, y la eché sobre su caballo, y lo maté. Y peleé con Acor durante dos horas, y lo maté; y escogí su escudo en dos partes, y le corté los pies. Y cuando despojé de su coraza, he aquí ocho hombres sus compañeros comenzaron a pelear conmigo. Por eso envolví mi vestido en mi mano; y les arranqué piedras, y maté a cuatro de ellos, y los demás huyeron. Y Jacob mi padre mató a Beelisa, rey de todos los reyes, un gigante con fuerza, de doce codos de alto; y el temor cayó sobre ellos, y dejaron de hacer guerra contra nosotros. Por eso mi padre no tuvo cuidado en las guerras cuando yo estaba entre mis hermanos. Porque vio en una visión que un ángel de fuerza me seguía por todas partes, que no debía vencer.
4Y en el mediodía nos vino una guerra mayor que la de Sichêm; y yo enredé en orden de batalla con mis hermanos, y perseguí á mil hombres, y mató de ellos doscientos hombres y cuatro reyes. Y subí contra ellos sobre el muro, y maté á otros dos reyes; y así liberamos á Hebrón, y tomamos todos los cautivos de los reyes.
5Al día siguiente partimos a Areta, 96 Y nosotros, los que estábamos en el muro, pensándonos que estábamos solos, nos abalanzábamos sobre nosotros; y nuestros hermanos subían secretamente por las escaleras por ambos lados, y entraban en la ciudad, sin que los hombres lo supiesen. Y nosotros la tomamos a filo de espada, y los que habían tomado la espada, y los que habían tomado la espada, y los que habían tomado la espada, se acercaban a la ciudad, y a la ciudad, y a la ciudad, a la cual habían sido asolados, y a la cual habían sido asaltados. 18 y nos fuimos de allí, y pusimos fuego a la torre, y la tomamos a ella y a ellos. Y cuando nos íbamos, los hombres de Thaffu se pusieron sobre nuestros cautivos, y lo tomamos con nuestros hijos, y peleamos con ellos hasta Thaffu; y los matamos, y quemamos su ciudad, y saqueamos todas las cosas que había en ella.
6Y cuando estaba en las aguas de Chuzeba, 97 los hombres de Jobel vinieron contra nosotros para pelear, y peleamos con ellos; y sus aliados de Selom 98 Matamos, y no les permitimos escapar, y venir contra nosotros. Y los hombres de Maquir 99 Y al quinto día nos vino sobre nosotros para llevar nuestros cautivos, y los asaltamos, y los vencimos en feroz batalla; porque eran ejército y valientes en sí mismos, y los matamos antes que subieran la subida del monte. Y cuando llegamos a su ciudad, sus mujeres nos rodaron piedras desde la cumbre del monte sobre el cual estaba la ciudad. Y yo y Simeón nos escondimos detrás de la ciudad, y nos apoderamos de las alturas, y destruí toda la ciudad.
7Y al día siguiente nos dijeron que las ciudades 100 Y viniendo contra nosotros dos reyes con gran ejército, yo, Dan, fingí ser amorreos, y fuimos como aliados á su ciudad. Y en el fondo de la noche vinieron nuestros hermanos, y les abrimos las puertas; y destruimos todos los hombres y sus bienes, y tomamos por presa todo lo que era de ellos, y sus tres muros derribamos. Y llegamos hasta Thamna, 101 Y todo el refugio de los reyes enemigos fue enojado, y me enojé, y cargó sobre ellos hasta la frente del monte; y se argüían contra mí con piedras y dardos; y si Dan mi hermano no me hubiera ayudado, habrían podido matarme. Entonces, vinimos sobre ellos con ira, y todos huyeron; y pasando por otro camino, rogaron a mi padre, y él hizo paz con ellos, y no les hicimos daño, sino que hicimos tregua con ellos, y les devolvimos a todos los cautivos. Y yo edificó Thamna, y mi padre edificó a Rambael. 102 Yo tenía veinte años cuando esta guerra aconteció, y los cananeos me temían a mí y a mis hermanos.
8Además, tenía mucho ganado, y tenía para el jefe de mis pastores Irán 103 Y cuando fui á él, vi á Barsan rey de Adullam, y nos hizo banquete, y me rogó, y dióme por mujer á su hija Bathsúa. Ella me parió á Er, y á Onán, y á Sala; y á los dos Jehová hirió que murieron sin hijos: porque Sala vivió, y vosotros sois hijos suyos.
9. Dieciocho años nos quedamos en paz, nuestro padre y nosotros, con su hermano Esaú y sus hijos con nosotros, después de que vinimos de Mesopotamia, de Labán. Y cuando se cumplieron dieciocho años, en el año cuarenta de mi vida, Esaú, hermano de mi padre, vino sobre nosotros con mucha gente y fortaleza; y cayó junto al arco de Jacob, y fue tomado muerto en el monte Seir; así como él subió sobre Iramna 104 Y nosotros perseguimos a los hijos de Esaú. Y tenían una ciudad con muros de hierro y puertas de bronce; y no podíamos entrar en ella, y acampamos alrededor, y los cercamos. Y cuando no nos abrieron, al cabo de veinte días levanté una escalera a la vista de todos, y con mi escudo subí sobre mi cabeza, asalté con piedras de tres talentos, y subí, y maté a cuatro valientes entre ellos. Y al día siguiente Rubén y Gad entraron y mataron a otros sesenta. Y nos preguntaron términos de paz; y estando conscientes de la voluntad de nuestro padre, los recibimos como afluentes. Y nos dieron doscientos coros de trigo, quinientos batos de aceite, mil mil medidas de vino, hasta que descendimos a Egipto.