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Sello de La Voz de Amonestación La Voz de AmonestaciónEstudia. Discierne. Prepárate. Sé una voz.
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Español · Biblia y Escrituras

Versión Estándar Americana

Parte 54

15:22 Donde no hay consejo, los propósitos son defraudados; Pero en la multitud de consejeros están establecidos.

15:23 El hombre tiene gozo en la respuesta de su boca; Y una palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!

15:24 Al sabio el camino de la vida [va] hacia arriba, Para que se aparte de Seol debajo.

15:25 Jehová arrancará la casa del soberbio; Mas él establecerá el término de la viuda.

15:26 Las maquinaciones malas son abominación a Jehová; Mas palabras agradables son puras.

15:27 El que es codicioso de ganancia, perturba su propia casa; Mas el que aborrece los sobornos vivirá.

15:28 El corazón del justo se esfuerza por responder; Pero la boca del impío derrama cosas malas.

15:29 Jehová está lejos de los impíos; Mas él oye la oración de los justos.

15:30 La luz de los ojos alegra el corazón; Y las buenas nuevas engordan los huesos.

15:31 El oído que escucha la reprensión de la vida permanecerá entre los sabios.

15:32 El que no quiere la corrección desprecia su propia alma; Mas el que escucha la reprensión, obtiene entendimiento.

15:33 El temor de Jehová es la instrucción de la sabiduría; Y antes que la honra sea humildad.

16:1 Los planes del corazón pertenecen al hombre; Pero la respuesta de la lengua es de Jehová.

16:2 Todos los caminos del hombre son limpios en sus propios ojos; Mas Jehová pesa los espíritus.

16:3 Encomenda tus obras a Jehová, Y tus propósitos serán confirmados.

16:4 Jehová ha hecho todo para su fin; Y aun los impíos para el día del mal.

16:5 Todo soberbio de corazón es abominación a Jehová: aunque mano en mano, no será castigado.

16:6 Por misericordia y por verdad es expiada la iniquidad; Y por el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.

16:7 Cuando los caminos de un hombre agradan a Jehová, Él hace que aun sus enemigos estén en paz con él.

16:8 Mejor es un poco, con justicia, Que grandes ganancias con injusticia.

16:9 El corazón del hombre trama su camino; Mas Jehová dirige sus pasos.

16:10 Una sentencia divina está en los labios del rey; Su boca no transgrederá en el juicio.

16:11 Un justo equilibrio y balanzas son de Jehová; Todas las pesas de la bolsa son su obra.

16:12 Abominación es a los reyes cometer maldad; Porque el trono es establecido por la justicia.

16:13 Los labios justos son el deleite de los reyes; Y aman al que habla bien.

16:14 La ira del rey es como mensajeros de muerte; Mas el sabio la pacificará.

16:15 A la luz del rostro del rey está la vida; Y su favor es como nube de lluvia tardía.

16:16 ¡Cuánto mejor es obtener sabiduría que oro! Sí, conseguir entendimiento es más bien ser elegido que la plata.

16:17 El camino de los rectos es apartarse del mal; El que guarda su camino guarda su alma.

16:18 El orgullo va antes de la destrucción, Y el espíritu altivo antes de la caída.

16:19 Mejor es ser humilde con los pobres, Que dividir el botín con los orgullosos.

16:20 El que presta atención a la palabra hallará el bien; Y el que confía en Jehová, bienaventurado es.

16:21 El sabio de corazón será llamado prudente; Y la dulzura de los labios aumenta la enseñanza.

16:22 La inteligencia es fuente de vida para el que la tiene; Pero la corrección de los necios es su locura.

16:23 El corazón del sabio instruye su boca, Y añade a sus labios el aprendizaje.

16:24 Las palabras agradables son como panal de miel, Dulces para el alma, y la salud para los huesos.

16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin son los caminos de la muerte.

16:26 El apetito del hombre laborioso le aflige, Porque su boca le apremia.

16:27 El hombre inútil trama mal; Y en sus labios hay como fuego abrasador.

16:28 El hombre perverso esparce contiendas, Y el que susurra separa a los principales amigos.

16:29 El hombre violento atrae a su prójimo, Y lo guía por un camino que no es bueno.

16:30 El que cierra sus ojos, es el de concebir cosas perversas; El que comprime sus labios hace pasar el mal.

16:31 La cabeza canosa es corona de gloria; Se hallará en el camino de la justicia.

16:32 El tardo para la ira es mejor que el poderoso; Y el que gobierna su espíritu, que el que toma ciudad.

16:33 La suerte es echada en el regazo; Mas toda su disposición es de Jehová.

17:1 Mejor es el bocado seco, y la quietud con él, Que la casa llena de banquetes con contienda.

17:2 El siervo que obra sabiamente, se enseñoreará del hijo que avergüenza, Y tomará parte en la herencia entre los hermanos.

17:3 La olla refinadora es para la plata, y el horno para el oro; Mas Jehová prueba los corazones.

17:4 El malhechor presta atención a los labios impíos; Y el mentiroso presta oído a una lengua traviesa.

17:5 El que se burla del pobre afrenta a su Hacedor; El que se alegra de la calamidad no será castigado.

17:6 Los hijos de los hijos son la corona de los ancianos; Y la gloria de los hijos son sus padres.

17:7 Excelente discurso no se convierte en un tonto; Mucho menos hacer labios mentirosos un príncipe.

17:8 El soborno es como piedra preciosa a los ojos del que lo tiene; Dondequiera que se vuelva, prosperará.

17:9 El que encubre la transgresión busca amor; Mas el que entabla un asunto separa a los principales amigos.

17:10 La reprensión entra más profundamente en el que tiene entendimiento Que cien azotes en el necio.

17:11 El hombre malo sólo busca rebelión; Por lo tanto, un mensajero cruel será enviado contra él.

17:12 Que un oso que le haya robado sus cachorros se encuentre con un hombre, en vez de con un necio en su locura.

17:13 El que retribuye mal por bien, el mal no se apartará de su casa.

17:14 El principio de la contienda es como cuando se echa agua: Deja, pues, la contienda antes que haya pelea.

17:15 El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos por igual son abominación a Jehová.

17:16 ¿Por qué hay precio en mano del necio para comprar sabiduría, viendo que no tiene entendimiento?

17:17 El amigo ama en todo tiempo; Y el hermano nace para la adversidad.

17:18 El hombre sin entendimiento golpea las manos, Y se hace fiador en presencia de su prójimo.

17:19 Ama la transgresión que ama la contienda: El que levanta su puerta busca perdición.

17:20 El que tiene corazón rebelde no encuentra bien; Y el que tiene lengua perversa, cae en mal.

17:21 El que endereza al necio, a su tristeza; Y el padre del necio no tiene gozo.

17:22 El corazón alegre es una buena medicina; Pero el espíritu quebrantado seca los huesos.

17:23 El impío recibe soborno del seno, Para pervertir los caminos del derecho.

17:24 La sabiduría está delante de la faz del entendido; Mas los ojos del necio están en los confines de la tierra.

17:25 El hijo necio es dolor para su padre, Y amargura para la que le dio a luz.

17:26 No es bueno castigar a los justos, ni herir a los nobles por su rectitud.

17:27 El que perdona sus palabras tiene conocimiento; Y el que es de espíritu fresco, hombre de entendimiento.

17:28 Aun el necio, cuando calla, es considerado sabio; Cuando cierra sus labios, es prudente.

18:1 El que se separa busca su deseo, Y se enfurece contra toda sabiduría sana.

18:2 El necio no se deleita en la inteligencia, sino sólo para que su corazón se revele.

18:3 Cuando vienen los impíos, vienen también el desprecio, Y con ignominia viene el oprobio.

18:4 Las palabras de la boca del hombre son aguas profundas; La fuente de la sabiduría es como un arroyo que fluye.

18:5 Respetar a la persona de los impíos no es bueno, [ni] apartar a los justos en el juicio.

18:6 Los labios del necio entran en contienda, Y su boca clama por azotes.

18:7 La boca del necio es su perdición, Y sus labios lazo de su alma.

18:8 Las palabras de un susurrante son como bocados delicados, y descienden a las partes más internas.

18:9 El que es perezoso en su trabajo, es hermano del que es destructor.

18:10 El nombre de Jehová es una torre fuerte; El justo corre en ella, y es seguro.

18:11 La riqueza del rico es su ciudad fuerte, y como un muro alto en su propia imaginación.

18:12 Antes de la destrucción el corazón del hombre es altivo; Y antes de la honra [se] la humildad.

18:13 El que responde antes que oiga, Le es insensatez y vergüenza.

18:14 El espíritu del hombre sustentará su enfermedad; Pero ¿quién puede soportar un espíritu quebrantado?

18:15 El corazón del prudente adquiere la ciencia, Y el oído del sabio busca la ciencia.

18:16 El don del hombre le hace lugar, Y lo trae delante de los grandes.

18:17 El que primero aboga por su causa, justo; Mas su prójimo viene y le escudriña.

18:18 La suerte hace cesar las contiendas, Y parte entre los poderosos.

18:19 El hermano ofendido es más difícil de ganar que una ciudad fuerte; Y tales contiendas son como los cerrojos de una fortaleza.

18:20 El vientre del hombre se saciará del fruto de su boca; Con el crecimiento de sus labios se saciará.

18:21 La muerte y la vida están en el poder de la lengua; Y los que la aman comerán su fruto.

18:22 El que halla mujer, halla bien, Y obtiene gracia de Jehová.

18:23 Los pobres se valen de las súplicas; Mas los ricos responden ásperamente.

18:24 El que hace muchos amigos para su propia destrucción; Pero hay un amigo que se adhiere más que un hermano.

19:1 Mejor es el pobre que anda en su integridad que el perverso que en sus labios es necio.

19:2 Y que el alma esté sin conocimiento, no es buena; Y el que se apresura con sus pies peca.

19:3 La necedad del hombre trastorna su camino, Y su corazón se irrita contra Jehová.

19:4 La riqueza añade muchos amigos; Pero el pobre está separado de su amigo.

19:5 El testigo falso no quedará impune; Y el que proferiere mentira no escapará.

19:6 Muchos rogarán el favor del hombre liberal; Y cada uno es amigo del que da dones.

19:7 Todos los hermanos del pobre lo aborrecen: ¡Cuánto más se alejan de él sus amigos! Él los persigue con palabras, pero se han ido.

19:8 El que obtiene sabiduría ama su alma; El que guarda entendimiento hallará bien.

19:9 El testigo falso no quedará impune; Y el que proferiere mentira perecerá.

19:10 La vida delicada no es aparente para un necio; Mucho menos para un siervo tener dominio sobre príncipes.

19:11 La discreción del hombre lo hace lento para la ira; Y es su gloria pasar sobre la transgresión.

19:12 La ira del rey es como el rugido de un león; Mas su favor es como el rocío sobre la hierba.

19:13 El hijo necio es la calamidad de su padre; Y las contiendas de la mujer son la continua caída.

19:14 Casa y riquezas son herencia de los padres; Mas mujer prudente es de Jehová.

19:15 La pereza echa en un sueño profundo; Y el alma ociosa sufrirá hambre.

19:16 El que guarda el mandamiento guarda su alma; [Pero] el que es descuidado de sus caminos morirá.

19:17 El que se apiadare del pobre, presta á Jehová, Y le pagará de nuevo su buena obra.

19:18 Casta a tu hijo, viendo que hay esperanza; y no pongas tu corazón en su destrucción.

19:19 El hombre de gran ira llevará el castigo; Porque si lo libras, debes hacerlo otra vez.

19:20 Escucha el consejo, y recibe la instrucción, Para que seas sabio en tu postrer fin.

19:21 Hay muchas maquinaciones en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová, que permanecerá.

19:22 Lo que hace desear al hombre es su bondad; Y el pobre es mejor que el mentiroso.

19:23 El temor de Jehová es para la vida; Y el que tiene, permanecerá satisfecho; No será visitado con mal.

19:24 El perezoso entierra su mano en el plato, Y no la traerá de nuevo a su boca.

19:25 ¡Golpea al burlador! Los simples aprenderán a ser prudentes. Reprende a quien tenga entendimiento y entenderá la ciencia

19:26 El que hace violencia a su padre, y echa a su madre, Es hijo que avergüenza y oprobio.

19:27 Deja, hijo mío, de oír la instrucción [Sólo] de errar de las palabras de la ciencia.

19:28 El testigo inútil se burla de la justicia, Y la boca del impío traga la iniquidad.

19:29 Los juicios están preparados para burladores, Y las rayas para la espalda de los necios.

20:1 El vino es burlador, el alcohol es un adulador; Y cualquiera que por él erra, no es sabio.

20:2 El terror del rey es como el rugiente de un león: El que lo provoca a la ira peca contra su propia vida.

20:3 Es un honor para el hombre mantener alejado de las disputas; Pero todo necio estará peleando.

20:4 El perezoso no arará por causa del invierno; Por tanto, mendigará en la siega, y no tendrá nada.

20:5 El consejo en el corazón del hombre es como aguas profundas; Pero el hombre de entendimiento lo sacará.

20:6 La mayoría de los hombres proclamarán cada uno su propia bondad; Pero ¿un hombre fiel que pueda encontrar?

20:7 El justo que anda en su integridad, Bienaventurados sus hijos después de él.

20:8 El rey que se sienta en el trono del juicio, derrama todo el mal con sus ojos.

20:9 ¿Quién puede decir: Yo he limpiado mi corazón, Yo soy puro de mi pecado?

20:10 Pesas diversas y medidas diversas, ambas por igual son una abominación para Jehová.

20:11 Hasta un niño se hace saber por sus obras, Si su obra es pura, y si es correcta.

20:12 El oído que oye, y el ojo que ve, Jehová los ha hecho á ambos.

20:13 No ames el sueño, vengas a la pobreza; Abre tus ojos, y serás saciado de pan.

20:14 Es malo, es malo, dice el comprador; Pero cuando se ha ido, se jacta.

20:15 Hay oro y abundancia de rubíes; Mas los labios de la ciencia son una joya preciosa.

20:16 Toma su vestido que es seguro para el extranjero, Y tenlo en prenda [que es seguro] para los extranjeros.

20:17 Pan de mentira es dulce al hombre; Mas después su boca será llena de grava.

20:18 Todo propósito es establecido por consejo; Y por la dirección sabia haces la guerra.

20:19 El que anda como narrador revela secretos; Por tanto, no os juntéis con el que abre sus labios.

20:20 El que maldice a su padre o a su madre, Su lámpara será apagada en oscuridad de tinieblas.

20:21 Al principio se le dará la herencia, pero su fin no será bendito.

20:22 No digas: Yo pagaré el mal: Espera á Jehová, y él te salvará.

20:23 Las pesas diversas son abominación a Jehová; Y la balanza falsa no es buena.

20:24 Los caminos de un hombre son de Jehová; ¿Cómo, pues, puede el hombre entender su camino?

20:25 Es un lazo al hombre decir precipitadamente: Es santo, Y después de los votos de hacer indagación.

20:26 El rey sabio aventará al impío, Y pondrá sobre ellos la rueda.

20:27 El espíritu del hombre es la lámpara de Jehová, escudriñando todas sus partes más íntimas.

20:28 La bondad y la verdad preservan al rey; Y su trono es sostenido por la bondad.

20:29 La gloria de los jóvenes es su fuerza; Y la hermosura de los viejos es la cabeza desvergonzada.

20:30 Las rayas que hieren limpian el mal; Y las acaricias [llegan] a las partes más íntimas.

21:1 El corazón del rey está en la mano de Jehová como las corrientes de agua: Lo vuelve a donde quiere.

21:2 Todo camino del hombre es recto en sus propios ojos; Mas Jehová pesa los corazones.

21:3 Hacer justicia y justicia es más aceptable para Jehová que el sacrificio.

21:4 Una mirada alta, y un corazón orgulloso, [hasta] la lámpara de los impíos, es pecado.

21:5 Los pensamientos de los diligentes sólo tienden a la abundancia; pero todo lo que es apresurado [se apresura] sólo a querer.

21:6 La obtención de tesoros por una lengua mentirosa es un vapor impulsado de un lado a otro por aquellos que buscan la muerte.

21:7 La violencia de los impíos los barrerá, Porque no quieren hacer justicia.

21:8 El camino del que está cargado de culpa es muy torcido; Pero en cuanto a los puros, su obra es recta.

21:9 Mejor es habitar en el rincón de la azotea, Que con una mujer contenciosa en una casa ancha.

21:10 El alma del impío desea el mal: Su prójimo no halla gracia en sus ojos.

21:11 Cuando el mofador es castigado, el simple es hecho sabio; Y cuando el sabio es instruido, recibe conocimiento.

21:12 El justo considera la casa de los impíos, ¡cómo los impíos son derribados a su ruina!

21:13 El que tapa sus oídos al clamor del pobre, También clamará, pero no será oído.

21:14 El don en secreto apacigua la ira; Y el presente en el seno, la ira fuerte.

21:15 Alegría es para los justos hacer justicia; Pero es una destrucción para los que obran iniquidad.

21:16 El hombre que se extravía del camino de la inteligencia descansará en la asamblea de los muertos.

21:17 El que ama el placer, será pobre; El que ama el vino y el aceite, no será rico.

21:18 El impío es rescate para el justo, Y el traidor en lugar de los rectos.

21:19 Mejor es habitar en tierra desierta, Que con mujer contenciosa y angustiada.

21:20 Hay tesoro precioso y aceite en la morada de los sabios; Mas el hombre necio lo traga.

21:21 El que sigue la justicia y la bondad, encuentra vida, justicia y honra.

21:22 El sabio escalona la ciudad de los poderosos, Y baja la fuerza de su confianza.

21:23 El que guarda su boca y su lengua, guarda su alma de las angustias.

21:24 El hombre orgulloso y altivo, burlador es su nombre; Él trabaja en la arrogancia del orgullo.

21:25 El deseo del perezoso lo mata; Porque sus manos no quieren trabajar.

21:26 Hay quien codicia con avaricia todo el día; Pero el justo da y no se retiene.

21:27 El sacrificio de los impíos es una abominación: ¡Cuánto más, cuando él lo trae con un espíritu malvado!

21:28 El testigo falso perecerá; Mas el hombre que oye, hablará para perseverar.

21:29 El hombre impío endurece su rostro; Mas el recto afirma sus caminos.

21:30 No hay sabiduría ni entendimiento, ni consejo contra Jehová.

21:31 El caballo está preparado para el día de la batalla; Pero la victoria es de Jehová.

22:1 Un nombre [bueno] es más bien ser elegido que grandes riquezas, [y] favor amoroso más bien que la plata y el oro.

22:2 Los ricos y los pobres se reúnen: Jehová es el Hacedor de todos ellos.

22:3 El hombre prudente ve el mal, y se esconde; Mas el simple pasa, y sufre por él.

22:4 El galardón de humildad [y] el temor de Jehová [es] riquezas, y honra, y vida.

22:5 Las espinas están en el camino del perverso; El que guarda su alma, lejos de ellas estará.

22:6 Entrena a un niño en el camino que debe ir, Y aún cuando sea viejo no se apartará de él.

22:7 El rico domina sobre el pobre; Y el prestatario es siervo del prestamista.

22:8 El que siembra iniquidad, segará calamidad; Y la vara de su ira se desfallecerá.

22:9 El que tiene ojos generosos será bendito; Porque da de su pan a los pobres.

22:10 Echa fuera al burlador, y la contienda saldrá; Sí, la contienda y la ignominia cesarán.

22:11 El que ama la pureza de corazón, Porque la gracia de sus labios el rey será su amigo.

22:12 Los ojos de Jehová guardan la ciencia; Mas él trastorna las palabras del traidor.

22:13 El perezoso dice: "Hay un león fuera, y seré muerto en las calles

22:14 La boca de las mujeres extranjeras es un abismo: El que es aborrecido de Jehová caerá en ella.

22:15 La necedad está atada en el corazón del niño; pero la vara de la corrección la alejará de él.

22:16 El que oprime al pobre para aumentar su [ganancia], [y] el que da a los ricos, [vendrá] sólo para el desfallecimiento.

22:17 Inclina tu oído, y oye las palabras de los sabios, Y aplica tu corazón a mi conocimiento.

22:18 Porque es cosa agradable que los guardes dentro de ti, Si se establecen juntos en tus labios.

22:19 Para que tu confianza esté en Jehová, hoy te las he dado a conocer.

22:20 ¿No te he escrito cosas excelentes de consejos y conocimiento,

22:21 Para hacerte conocer la certeza de las palabras de verdad, Para que lleves de vuelta palabras de verdad a los que te envían?

22:22 No robes al pobre, porque es pobre; Ni oprimas al afligido en la puerta;

22:23 Porque Jehová defenderá su causa, Y despojará de vida a los que los despojarán.

22:24 No hagas amistad con el hombre que es dado a ira; Y con el hombre iracundo no irás

22:25 No aprendas estas maneras, Y consigas un lazo a tu alma.

22:26 No seas de los que se hieren de manos, Ni de los que son fiadores de deudas.

22:27 Si no tienes con qué pagar, ¿por qué te quitará tu cama de debajo de ti?

22:28 No quites el antiguo hito que tus padres han establecido.

22:29 ¿Ves al hombre diligente en su negocio? Estará delante de los reyes; No estará delante de los hombres malos.

23:1 Cuando te sientes a comer con un príncipe, Considera con diligencia al que está delante de ti

23:2 Y pon cuchillo en tu garganta, Si eres hombre de apetito.

23:3 No os deseéis de sus delicadezas; Porque son comida engañosa.

23:4 No te canses de ser rico; Deja de ser sabio.

23:5 ¿Pondrás tus ojos sobre lo que no es? Porque ciertamente se hacen alas, Como águila que corre hacia el cielo.

23:6 No comas el pan del que tiene mal de ojo, Ni desees sus delicadezas

23:7 Porque como él piensa dentro de sí mismo, así es: Come y bebe, te dice: Mas su corazón no está contigo.

23:8 El bocado que comiste vomitarás, Y perderás tus dulces palabras.

23:9 No hables al oír al necio; Porque menospreciará la sabiduría de tus palabras.

23:10 No quites el antiguo hito, ni entres en los campos del huérfano.

23:11 Porque su Redentor es fuerte; Él defenderá su causa contra ti.

23:12 Aplica tu corazón a la instrucción, Y tus oídos a las palabras de la ciencia.

23:13 No retengas la corrección del niño; porque si lo golpeas con la vara, no morirá.

23:14 Lo golpearás con la vara, Y librarás su alma de Seol.

23:15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, Mi corazón se alegrará, Mío

23:16 Y mi corazón se alegrará, Cuando tus labios hablen cosas rectas.

23:17 No envidie tu corazón a los pecadores; Mas tú en el temor de Jehová todo el día;

23:18 Porque hay recompensa, Y tu esperanza no será cortada.

23:19 Oye, hijo mío, y sé sabio, Y guía tu corazón en el camino.

23:20 No os engañéis entre los bebedores de vino, Entre los glotones de carne:

23:21 Porque el borracho y el glotón se abatirán en la pobreza, Y el sueño vestirá de trapos.

23:22 Escucha a tu padre que te engendró, Y no menosprecies a tu madre cuando sea vieja.

23:23 Compra la verdad, y no la vendas; sabiduría, y enseñanza, y entendimiento.

23:24 El padre del justo se alegrará en gran manera; Y el que engendró al niño sabio, tendrá gozo de él.

23:25 Alégrense tu padre y tu madre, Y alégrense la que te dio a luz.

23:26 Hijo mío, dame tu corazón, Y tus ojos se deleitarán en mis caminos.

23:27 Porque la ramera es un abismo; Y la extranjera es un pozo estrecho.

23:28 Y como asaltante acecha, Y aumenta entre los hombres el traidor.

23:29 ¿Quién tiene ay? ¿Quién tiene dolor? ¿Quién tiene contiendas? ¿Quién se queja? ¿Quién tiene heridas sin causa? ¿Quién tiene enrojecimiento de ojos?

23:30 Los que se quedan mucho tiempo en el vino; Los que van a buscar el vino mezclado.

23:31 No mires el vino cuando está tinto, Cuando resplandece en el cáliz, Cuando desciende suavemente

23:32 Al fin muerde como serpiente, Y pica como víbora.

23:33 Tus ojos verán cosas extrañas, Y tu corazón hablará cosas perversas.

23:34 Y serás como el que se acuesta en medio del mar, O como el que se acuesta en la cumbre de un mástil.

23:35 Me han golpeado, y no me han herido; Me han golpeado, y no lo he sentido: ¿Cuándo despertaré? La buscaré otra vez.

24:1 No tengas envidia de los malos, Ni desees estar con ellos

24:2 Porque su corazón se aflige, Y sus labios hablan de maldad.

24:3 Por la sabiduría se edifica la casa, Y por la inteligencia se afirma;

24:4 Y por el conocimiento están llenas las cámaras de todas las riquezas preciosas y agradables.

24:5 El sabio es fuerte; Y el hombre de ciencia aumenta

24:6 Porque por la sabia dirección harás tu guerra; Y en la multitud de consejeros hay seguridad.

24:7 La sabiduría es muy alta para el necio: No abre su boca en la puerta.

24:8 El que trama hacer el mal, los hombres le llamarán malhechor.

24:9 El pensamiento de la locura es pecado; Y el burlador es abominación a los hombres.

24:10 Si te desmayas en el día de la adversidad, Tu fuerza es pequeña.

24:11 Entrega a los que son llevados a la muerte, y a los que están listos para ser muertos, mira que te retengas.

24:12 Si dices: He aquí, no sabíamos esto: ¿No lo considera el que pesa los corazones? Y el que guarda tu alma, ¿no lo sabe? ¿Y no dará á cada uno conforme á su obra?

24:13 Hijo mío, come miel, porque es bueno; Y las gotitas del panal de miel, que son dulces á tu paladar;

24:14 Así sabrás que la sabiduría es para tu alma; Si la has hallado, habrá recompensa, Y tu esperanza no será cortada.

24:15 No esperes, oh impío, contra la morada del justo; No destruyas su lugar de reposo;

24:16 Porque el justo cae siete veces, y se levanta; Mas los impíos son derribados por la calamidad.

24:17 No te alegres cuando tu enemigo caiga, Y no se alegre tu corazón cuando sea derribado;

24:18 No sea que Jehová lo vea, y le disguste, Y aparte de él su ira.

24:19 No te enfades por los que hacen el mal, Ni tengas envidia de los impíos

24:20 Porque no habrá recompensa para el hombre malo; La lámpara de los impíos será apagada.

24:21 Hijo mío, teme a Jehová y al rey; y no te asocies con los que son dados para mudarse.

24:22 Porque su calamidad se levantará de repente; Y la destrucción de ambos, ¿quién la sabe?

24:23 Estos también son dichos de los sabios; el tener respeto de las personas en el juicio no es bueno.

24:24 El que dice al impío: Justo eres; Los pueblos lo maldecirán, y las naciones lo abominarán.

24:25 Pero a los que le reprenden les será deleitado, Y vendrá sobre ellos una buena bendición.

24:26 Besa los labios que dan una respuesta correcta.

24:27 Prepara fuera tu obra, Y aderezala en el campo; Y después edifica tu casa.

24:28 No seas testigo sin causa contra tu prójimo, Y no engañes con tus labios.

24:29 No digas: Así le haré como me ha hecho; al hombre daré conforme á su obra.

24:30 Pasé por el campo del perezoso, Y por la viña del hombre sin entendimiento;

24:31 Y he aquí que todo había crecido de espinas, y su rostro estaba cubierto de ortigas, y su muro de piedra derribado.

24:32 Entonces miré, y consideré bien; Vi, y recibí instrucción:

24:33 Un poco de sueño, un poco de sueño, un poco de plegado de las manos para dormir;

24:34 Así vendrá tu pobreza como ladrón, Y tu falta como hombre armado.

25:1 Estos también son proverbios de Salomón, que los hombres de Ezequías rey de Judá copiaron.

25:2 Es la gloria de Dios ocultar algo; Pero la gloria de los reyes es buscar un asunto.

25:3 Como los cielos para la altura, y la tierra para la profundidad, Así el corazón de los reyes es inescrutable.

25:4 Quitad la escoria de la plata, Y saldrá un vaso para el refinador.

25:5 Quitad al impío delante del rey, Y su trono será establecido en justicia.

25:6 No te adelantes delante del rey, Y no te pongas en lugar de grandes hombres.

25:7 Porque mejor es que te sea dicho: Sube acá, Que que seas puesto abajo delante del príncipe, Que tus ojos han visto.

25:8 No salgas apresuradamente para luchar, para que no sepas qué hacer al final de ella, Cuando tu prójimo te haya avergonzado.

25:9 Discuti tu causa con tu prójimo, Y no reveles el secreto de otro;

25:10 No sea que el que la oye te injurie, Y tu infamia no se aparte.

25:11 Una palabra que se habla apropiadamente es como manzanas de oro en red de plata.

25:12 Como un anillo de oro, y un adorno de oro fino, así es un sabio reprobador sobre un oído obediente.

25:13 Como el frío de la nieve en el tiempo de la siega, así es un mensajero fiel a los que le envían; Porque él refresca el alma de sus amos.

25:14 Como nubes y viento sin lluvia, así es el que se jacta de sus dones falsamente.

25:15 Con la paciencia se persuadió al príncipe, Y la lengua blanda quebra el hueso.

25:16 ¿Has hallado miel? Come tanto como te sea suficiente, para que no te sacies de ella, y la vomites.

25:17 Que tu pie sea raramente en la casa de tu prójimo, Para que no se canse de ti, Y te aborrezca.

25:18 El hombre que da falso testimonio contra su prójimo es maul, espada y saeta aguda.

25:19 La confianza en un hombre infiel en tiempo de angustia es como un diente roto, y un pie fuera de articulación.

25:20 Como el que se quita una prenda de vestir en el frío, y como el vinagre sobre la soda, Así el que canta canciones a un corazón pesado.

25:21 Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer pan; y si tiene sed, dale de beber agua

25:22 Porque tú amontonarás sobre su cabeza carbones de fuego, Y Jehová te recompensará.

25:23 El viento del norte trae lluvia: Así la lengua que se aira, la lengua que se aira.

25:24 Mejor es habitar en el rincón de la azotea, Que con una mujer contenciosa en una casa ancha.

25:25 Como aguas frías para el alma sedienta, Así son las buenas nuevas de un país lejano.

25:26 Como fuente turbulenta y fuente corrompida, Así es el justo que da paso delante de los impíos.

25:27 No es bueno comer mucha miel: Así que [para los hombres] es doloroso buscar su propia gloria.

25:28 Aquel cuyo espíritu es incontrolable es como una ciudad derribada y sin muros.

26:1 Como nieve en verano, y como lluvia en la cosecha, Así el honor no es aparente para un tonto.

26:2 Como el gorrión en su errante, como la golondrina en su vuelo, Así la maldición que es sin causa no se enciende.

26:3 Un látigo para el caballo, un freno para el culo, Y una vara para la espalda de los tontos.

26:4 No respondas al necio según su necedad, Para que no seas como él.

26:5 Responda a un necio según su locura, para que no sea sabio en su propia vanidad.

26:6 El que envía mensaje por mano del necio corta sus pies, y bebe en mal.

26:7 Las piernas del cojo cuelgan: Así es la parábola en la boca de los necios.

26:8 Como quien ata una piedra en una honda, Así es el que honra al necio.

26:9 Como espino que sube en mano de borracho, Así es la parábola en boca de los necios.

26:10 Como arquero que hiere a todos, Así es el que paga al necio y el que paga a los que pasan.

26:11 Como perro que vuelve a su vómito, [Así es] un necio que repite su locura.

26:12 ¿Ves al hombre sabio en su propia presunción? Más esperanza hay del necio que de él.

26:13 El perezoso dice: "Hay un león en el camino, un león está en las calles

26:14 La puerta se vuelve sobre sus bisagras, Y el perezoso sobre su cama.

26:15 El perezoso entierra su mano en el plato; Le fatiga volverla a su boca.

26:16 El perezoso es más sabio en su propia presunción que siete hombres que pueden dar una razón.

26:17 El que pasa, y se consterna con la contienda que no le pertenece, es semejante al que toma al perro por las orejas.

26:18 Como un loco que echa marcas de fuego, flechas y muerte,

26:19 Así es el hombre que engaña a su prójimo, Y dice: ¿No estoy yo en el deporte?

26:20 Porque falta leña, el fuego se apaga; Y donde no hay quien susurra, cesa la contienda.

26:21 Como brasas, brasas, y leña, y fuego; Así es un hombre contencioso que enardece la contienda.

26:22 Las palabras de un susurrante son como bocados delicados, y descienden a las partes más internas.

26:23 Los labios feroces y el corazón malvado son como un vaso de barro cubierto de escoria de plata.

26:24 El que aborrece, desmiente con sus labios; Mas en él pone engaño.

26:25 Cuando habla bien, no le creas; Porque hay siete abominaciones en su corazón

26:26 Aunque su odio se cubra de engaño, Su maldad será manifestada abiertamente ante la asamblea.

26:27 El que cavare un hoyo caerá en él; Y el que revuelve una piedra, se volverá sobre él.

26:28 La lengua mentirosa aborrece a los que hiere; Y la boca lisonjera hace ruina.

27:1 No te aconsejas de mañana; Porque no sabes qué día puede traer.

27:2 Que otro te alabe, y no tu boca; Un extraño, y no tus propios labios.

27:3 La piedra pesa, y la arena pesa; Mas la aflicción del necio pesa más que las dos.

27:4 La ira es cruel, y la ira es abrumadora; Pero, ¿quién es capaz de estar de pie ante los celos?

27:5 Mejor es la reprimenda abierta que el amor que está oculto.

27:6 Fieles son las heridas de un amigo; Pero los besos de un enemigo son profusos.

27:7 El alma llena aborrece el panal de miel; Mas al alma hambrienta todo lo amargo es dulce.

27:8 Como un pájaro que vaga de su nido, Así es un hombre que va de su lugar.

27:9 El aceite y el perfume alegran el corazón; Así es la dulzura del amigo de un hombre, de consejo cordial.

27:10 Tu amigo, y el amigo de tu padre, no dejes; Y no vayas á casa de tu hermano en el día de tu calamidad: Mejor es el prójimo que está cerca que el hermano lejos.

27:11 Hijo mío, sé sabio, y alegra mi corazón, Para que yo responda al que me afrenta.

27:12 El hombre prudente ve el mal, y se esconde; pero el simple pasa, y sufre por él.

27:13 Toma su vestido que es seguro para un extraño; Y tómalo en prenda para una mujer extranjera.

27:14 El que bendice a su amigo en alta voz, levantándose de mañana, será contado como maldición para él.

27:15 Una caída continua en un día muy lluvioso Y una mujer contenciosa son iguales:

27:16 El que la refrena, reprime el viento; Y su diestra encuentra aceite.

27:17 El hierro afila el hierro; Así afila el hombre el rostro de su amigo.

27:18 El que guarda la higuera comerá su fruto; Y el que mira a su señor será honrado.

27:19 Como en el agua, como en el agua, como en el corazón del hombre, como en el hombre.

27:20  Seol Abaddon nunca se saciará, Y los ojos del hombre nunca se saciará.

27:21 La olla de refinación es para la plata, y el horno para el oro; Y el hombre es juzgado por su alabanza.

27:22 Aunque te rebuznes al necio en un mortero con un pestillo junto con grano magullado, Sin embargo, su necedad no se apartará de él.

27:23 Con diligencia conocerás el estado de tus ovejas, Y a tus vacas te parecerán bien.

27:24 Porque las riquezas no son para siempre: ¿Y la corona es para todas las generaciones?

27:25 Se lleva heno, y se muestra la hierba tierna, Y se recogen las hierbas de los montes.

27:26 Los corderos son para tu ropa, Y los machos cabríos son el precio del campo;

27:27 Y habrá leche de cabra suficiente para tu comida, para el alimento de tu casa, Y mantenimiento para tus doncellas.

28:1 Los impíos huyen cuando nadie los persigue; Mas los justos son valientes como un león.

28:2 Porque la rebelión de una tierra son muchos sus príncipes; Mas por los hombres de entendimiento y conocimiento se prolongará el estado.

28:3 El pobre que oprime al pobre es como una lluvia que no deja alimento.

28:4 Los que abandonan la ley alaban a los impíos; Mas los que guardan la ley contienden con ellos.

28:5 Los hombres malos no entienden la justicia; Mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas.

28:6 Mejor es el pobre que anda en su integridad, Que el perverso en sus caminos, aunque sea rico.

28:7 El que guarda la ley es hijo sabio; Mas el que es compañero de glotones avergüenza a su padre.

28:8 El que aumenta su hacienda con interés y crece, Reúnela para el que tiene piedad de los pobres.

28:9 El que aparta su oído de oír la ley, Su oración es abominación.

28:10 El que extravía a los rectos en el mal camino, caerá en su hoyo; Mas el perfecto heredará el bien.

28:11 El rico es sabio en su propia presunción; Mas el pobre entendido le escudriña.

28:12 Cuando los justos triunfan, hay gran gloria; Pero cuando los impíos se levantan, los hombres se esconden.

28:13 El que encubre sus rebeliones no prosperará; Mas el que los confiesa y los abandona, alcanzará misericordia.

28:14 Feliz el hombre que siempre teme; Mas el que endurece su corazón caerá en mal.

28:15 Como león rugiente y oso rugiente, como gobernante impío sobre pueblo pobre.

28:16 El príncipe que no tiene entendimiento, es también un gran opresor; [pero] el que aborrece la codicia prolongará sus días.

28:17 El hombre cargado de sangre de cualquiera huirá al hoyo; que nadie lo detenga.

28:18 El que anda recto será librado; Mas el perverso en sus caminos caerá de una vez.

28:19 El que labra su tierra, tendrá mucho pan; Mas el que sigue vanas, tendrá suficiente pobreza.

28:20 El hombre fiel abundará en bendiciones; Mas el que se apresura a ser rico, no quedará impune.

28:21 El tener respeto de las personas no es bueno; Ni que el hombre se trasgreda por un pedazo de pan.

28:22 El que tiene mal de ojo se apresura en pos de las riquezas, Y no sabe que le vendrá la necesidad.

28:23 El que reprende al hombre hallará después más gracia que el que lisonjea con la lengua.

28:24 El que roba a su padre o a su madre, y dice: No es transgresión, Este es compañero del destructor.

28:25 El que es de espíritu codicioso suscita contienda; Mas el que confía en Jehová, será engordado.

28:26 El que confía en su corazón es necio; Mas el que anda sabiamente, será librado.

28:27 El que da al pobre no faltará; Mas el que esconde sus ojos, tendrá muchas maldiciones.

28:28 Cuando los impíos se levantan, los hombres se esconden; Pero cuando perecen, los justos aumentan.

29:1 El que a menudo se reprime endurece su cuello de repente será destruido, y eso sin remedio.

29:2 Cuando los justos se multiplican, el pueblo se regocija; Pero cuando el hombre impío gobierna, el pueblo suspira.

29:3 El que ama la sabiduría se alegra de su padre; Mas el que se junta con rameras, desperdicia su hacienda.

29:4 El rey por justicia afirma la tierra; Mas el que exige dones la destruye.

29:5 El hombre que halaga a su prójimo, extiende una red por sus pasos.

29:6 En la transgresión del hombre malo hay lazo; Mas el justo canta y se regocija.

29:7 El justo conoce la causa de los pobres; El impío no entiende que la conozca.

29:8 Los tacaños encendieron la ciudad en llamas; Mas los sabios apartan la ira.

29:9 Si un hombre sabio tiene una controversia con un hombre necio, Sea que se enoje o se ría, no habrá descanso.

29:10 El sanguinario aborrece al perfecto; Y en cuanto a los rectos, buscan su vida.

29:11 El necio pronuncia toda su ira; Mas el sabio la retiene y la calma.

29:12 Si un gobernante oye la mentira, Todos sus siervos son impíos.

29:13 El pobre y el opresor se juntan; Jehová alumbra los ojos de ambos.

29:14 El rey que juzga fielmente a los pobres, Su trono será establecido para siempre.

29:15 La vara y la reprensión dan sabiduría; Pero el niño dejado para sí causa vergüenza a su madre.

29:16 Cuando los impíos se multiplican, aumenta la rebelión; Mas los justos verán su caída.

29:17 Corrija a su hijo, y él le dará descanso; Y él dará deleite a tu alma.

29:18 Donde no hay visión, el pueblo desecha la restricción; Mas el que guarda la ley, feliz es.

29:19 El siervo no será corregido con palabras; Porque aunque entienda, no hará caso.

29:20 ¿Ves a un hombre precipitado en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él.

29:21 El que delicadamente cría a su siervo de un niño, lo hará hijo al fin.

29:22 El hombre airado suscita contiendas, Y el hombre iracundo abunda en rebelión.

29:23 El orgullo del hombre lo humillará; Mas el que es de espíritu humilde, obtendrá honra.

29:24 El que es compañero del ladrón aborrece su propia alma; El oye el juramento y no habla nada.

29:25 El temor del hombre trae lazo; Mas el que pusiese su confianza en Jehová, será salvo.

29:26 Muchos buscan el favor del gobernante; Mas el juicio del hombre viene de Jehová.

29:27 El hombre injusto es abominación al justo; Y el que es recto en el camino es abominación al impío.

30:1 Las palabras de Agur hijo de Jaque: El oráculo. El hombre dijo a Ithiel, a Ithiel y a Ucal:

30:2 Ciertamente más bruto soy que nadie, Y no tengo entendimiento de hombre.

30:3 Y no he aprendido sabiduría, Ni tengo el conocimiento del Santo.

30:4 ¿Quién subió al cielo y descendió? ¿Quién recogió el viento en sus puños? ¿Quién ató las aguas en su vestido? ¿Quién estableció todos los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y cuál es el nombre de su hijo, si tú lo sabes?

30:5 Toda palabra de Dios es probada: Es escudo para los que en él se refugian.

30:6 No añadas a sus palabras, porque no te reprenda, y seas hallado mentiroso.

30:7 Dos cosas te he pedido; no me niegues antes de morir:

30:8 Quita de mí la mentira y la mentira; No me des pobreza ni riquezas; Aliméntame con el alimento que me es necesario;

30:9 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que no sea pobre, y hurto, Y use profano el nombre de mi Dios.

30:10 No difames a un siervo de su señor, No sea que te maldiga, y seas considerado culpable.

30:11 Hay una generación que maldice a su padre, Y no bendice a su madre.

30:12 Hay una generación que es pura en sus propios ojos, Y [todavía] no se lavan de su suciedad.

30:13 Hay una generación, ¡oh cuán elevados son sus ojos! Y sus párpados se levantan.

30:14 Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus quijadas como cuchillos, Para devorar de la tierra al pobre, y de entre los hombres al menesteroso.

30:15 El leach tiene dos hijas, [llorando], [Dar, dar. Hay tres cosas que nunca se sacian, [Sí] cuatro que no dicen, Basta;

30:16  Seol; y el vientre estéril; La tierra que no está satisfecha con el agua; Y el fuego que no dice: Basta.

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